La economía de la sonrisa

Somkid Jatusripitak

El vicepresidente tailandés Somkid Jatusripitak. Foto: Athit Perawongmetha / Reuters.

Carismático no es quizás el adjetivo que mejor define a Prayuth Chan-ocha. El primer ministro no electo de Tailandia vende muy cara su sonrisa y, cuando se calienta, es capaz de soltarle una patada a un actor en público para mostrar su lado cachondo. O decirle a las turistas guapas que mejor no enseñen pechuga en la playa.

Lo que nadie puede negar es la incombustible presencia mediática del general. Y sin embargo, nunca se le ha visto tan aturdido como en la segunda quincena de agosto. Momento en que tuvo que lidiar con el atentado en el templo de Erawan, en pleno centro de Bangkok. Algo trágico e inesperado en una época que, por entonces, no era muy feliz en su camino por devolver la felicidad.

Con la banca siamesa ahogada en deudas y la industria en su peor situación, el Ejecutivo del país veía en verano que la economía no remontaba. Se recortaron los tipos de interés dos veces y aquello seguía sin marchar. Quizás por entonces Prayuth se dio cuenta de que eso de refundar el país a través del patriotismo, la religión y la monarquía no hacía tilín a los mercados.

Así que el general decidió cambiar a todo su equipo de Gobierno a la semana siguiente tras el atentado. Lo de que todos los ministros que eligiesen el rumbo financiero del país fuesen militares sin formación en números ya no colaba. Golpe sobre la mesa; de un plumazo fulminó a muchos hombres de verde de sus asientos y otorgó 19 de los 34 cargos políticos a expertos en economía.

Y ha funcionado. Al menos, a muy corto plazo. Prayuth se dio cuenta de que la situación económica necesitaba de economistas. Seguramente hubiera preferido seguir rodeado de militares, pero ahora puede alegrarse de su decisión. Porque el Gobierno de Tailandia ahora afirma orgulloso que la economía vuelve a ir para arriba. Hasta en Bloomberg aplauden que Siam haya vuelto a la senda del crecimiento.

Durante las últimas semanas, el discurso en los medios es claro. La economía remonta y va a ir a mejor. Todo eso estaría muy bien si no fuese porque este repunte huela a cartón piedra. Como si tuviese truco, aunque lo vendan con buenas intenciones. Y buena onda. Hasta podría hasta llamarse la economía de la sonrisa.

 

Brotes verdes e inversión pública

 

Puente Rama 9 Bangkok

Quizás no tengamos papeleras en las calles de Bangkok, pero infraestructuras como el gigantesco puente de Rama 9 siguen sorprendiéndome. Foto: Birdigol / Flickr.

Desde el Gobierno no ocultan la sonrisa. La economía ha crecido un 1% en el tercer trimestre del año, casi el doble de lo que pronosticaron los analistas de Bloomberg. Todo un logro, teniendo en cuenta que las medidas de choque empezaron a aplicarse rebasada la mitad del periodo económico.

Mejor aún pinta el crecimiento anual comparando la situación anual. El Producto Interior Bruto siamés ha crecido un 2,9% en un año. “Tailandia se mueve hacia la estabilidad, la prosperidad y la sostenibilidad”, afirma el ministro de Exteriores, Tanasak Patimapragorn, antes comandante del ejército.

Cantar victoria con unos cuantos brotes verdes, no obstante, puede ser precipitado. Ese crecimiento del 2,9% en un año está condicionado por un hecho capital: Hace justo un año, Tailandia estaba aún en rojo tras meses de protestas y violencia y la culminación del golpe de Estado.

No en vano, la sensación general entre empresarios y población es que, económicamente, llevan todo este año en una situación comprometida. Hasta el comediante más popular de todo el país, Udom Taepanich -el que anuncia hasta el jabón que venden en los 7 Eleven-, le ha dedicado un monólogo a Prayuth por este motivo.

Casi todas las bromas del popular cómico en su nueva aparición dicen que, con el general, los ciudadanos están “mucho más seguros”. Aunque también “con los bolsillos vacíos”.

Desde luego que la versión de Taepanich no es la sonrisa -o las risas- que el Gobierno quiere en la economía. Pero todo está pensado. “El rendimiento económico ha sido descorazonador últimamente, pero olvidémonos de ello; todo va a ser mejor en el futuro“, insiste el ministro de Exteriores.

La receta mágica del equipo de Prayuth es un clásico económico. La inversión pública. Desde el pasado octubre, los presupuestos contemplan un 20% más de gasto en infraestructuras y en economía directa. Además, la idea es que este paquete de inversiones siga creciendo de forma anual.

Dinero que se va a gastar en mejorar vías de tren, carreteras y puestos fronterizos. A la vez que mueve la actividad económica, ofrece nuevos proyectos e inversión. Cuanto menos, mejor gastar el dinero público en infraestructuras que pueden usarse para el transporte de mercancías en Asia que no en arreglar unas cuantas calles, como hizo España en su momento. Aunque las vías públicas de Tailandia agradecerían un lavado de cara.

¿Hay más? Por supuesto. Bajar impuestos a empresas, crear clústeres industriales y, claro, apuntar a un turismo de calidad. Que los mochileros y los que llegan polla en mano no gustan a los de arriba. Aunque sin pudor dicen que los atentados de París le van bien al sector turístico siamés, que se promociona entre las clases altas con surrealistas vídeos como el siguiente.

¿Servirá todo esto para reactivar la economía? A corto plazo, probablemente sí. Las expectativas del Gobierno siamés, eso sí, van más allá y esperan haberse recuperado ya. Hasta han elaborado un plan de inversión a ocho años. Esperemos, eso sí, que no se quieran quedar los militares en el poder durante todo ese tiempo con la excusa de llevarlo a buen puerto.

Pero, ¿por qué parece de cartón piedra la recuperación económica? Básicamente, porque no contempla una solución para los problemas financieros y competitivos más graves del país. La trampa de la clase media sigue allí, con el país a medio camino entre nación desarrollada y de mano de obra barata. Y con su población terriblemente endeudada.

Mientras, la corrupción sigue rampante y se intenta tapar de la peor de las maneras. Además de algo muy importante que el Gobierno tailandés olvida en mitad de sus buenas palabras: La industria tailandesa está en una encrucijada y en caída libre. Y parece que va a seguir así si siguen mandando los mismos.

 

El peor rendimiento económico del Sureste

 

Economía Tailandia

Condominios de altura para empleos precarios.

Mientras en el el departamento económico del Gobierno están de celebraciones, parece ser que olvidaron cuando el mes pasado el Banco Mundial dijo que Tailandia es “la economía de la Asean con el peor rendimiento económico”. Hace una década, en cambio, era la que mejor funcionaba.

Quizás el gran problema sea que Prayuth Chan-ocha no se da cuenta de que necesita al resto del mundo. Y que cuando él y los suyos les dicen a Occidente que se metan en sus asuntos dañan su propio desarrollo. Hoy mismo, el embajador de Estados Unidos en Bangkok ha sufrido insultos y una manifestación en su contra por lamentar las condenas de cárcel contra quienes opinan contra el Gobierno militar.

Porque no se puede jugar a dos bandas. Mientras los de verde hacen y deshacen, Prayuth fue a las Naciones Unidas a presentar su país como un lugar seguro y estable, ideal para hacer negocios. A camelar a los que tienen capital con su economía de la sonrisa. Necesita la inversión extranjera y lo sabe. Pero no piensa dos veces que no es imposible vender su país como el lugar donde poner dinero si luego no se puede decir ni mu contra el poder absoluto.

Y ese es uno de los motivos por los que la industria tailandesa está bajo mínimos. Incluso en sus sectores clave. En septiembre, las exportaciones cayeron por noveno mes consecutivo, con un descenso acumulado del 5,15% desde el pasado año.

Uno de los grandes problemas es el sector pesquero tailandés. El país fue líder mundial en exportación de gamba, marisco y en la elaboración de pescado enlatado. Ya no lo es. Sus vecinos le han comido el terreno y al Gobierno le explotó el drama público del maltrato a los trabajadores inmigrantes en alta mar.

El sector pesquero lo trabajan inmigrantes birmanos y camboyanos. A veces niños. Y muchos trabajadores mueren en alta mar por el maltrato de sus patrones. Foto: Irrawadi.

El sector pesquero lo trabajan inmigrantes birmanos y camboyanos. A veces menores. Y muchos trabajadores mueren en alta mar por el maltrato de sus patrones. Foto: Irrawadi.

Desde mediados del pasado año, Tailandia está en el punto de mira por sus malas prácticas en el sector pesquero. Esta misma semana, el New York Times volvió a llevar en portada una denuncia al país por esclavismo en este sector. Además, el nombre de Nestlé acompañaba al artículo.

Se estima que el sector pesquero aglutina hasta 200.000 trabajadores ilegales. Motivo por el que Europa le puso el veto al producto siamés al poco tiempo de entrar Prayuth en el poder, a la espera de que los militares arreglasen la situación. No ha sido así. En cambio, dejan pasar la oportunidad de exportar en Europa y buscan nuevos aliados con una mentalidad similar. Ahora se llevan bien con Qatar.

Mantener prácticas esclavistas no es algo que pueda salvar a la economía del país. Y en la industria del pescado enlatado, que dependen de ello, están fuertemente preocupados. Ya no pueden vender en la Unión Europea, los precios no son competitivos y encima escasea la liquidez. Uno de los líderes del sector, Golden Prize, ha sufrido una huelga de sus trabajadores. ¿El motivo? No tenían dinero para pagarles el salario, algo inaudito en este sector.

Quizás el Gobierno no electo debería calibrar entre no escuchar lo que dicen los extranjeros -preocupados por malas prácticas como el esclavismo o el control militar- y lo que pueden aportar a su economía. Cerrarse al mundo global no es la mejor opción en estos tiempos.

 

Y como siempre, la corrupción

 

Prayuth Tailandia corrupcion

Viñeta sobre las divagaciones de Prayuth, creada por el dibujante que publica en The Nation. Foto: Peray Stephane.

Los militares entraron hasta la cocina en Tailandia con muchas recetas y promesas. La primera, poner paz, que de eso saben como gentes armadas que son. El otro gran pilar en la estrategia de Prayuth y los suyos fue la lucha por la corrupción. Y eso parece que les queda más grande.

Mal endémico enquistado en la sociedad tailandesa, pocos resultados ha obtenido el Gobierno militar en su cruzada contra la corrupción. Ahí está el caso del sector pesquero comentado más arriba como ejemplo.

Otro caso que demuestra lo difícil que es combatir la corrupción es el del oficial de la policía Paween Pongsiri. Él fue quien estaba a cargo de investigar las tramas de tráfico de personas en el país. Y su investigación condujo, en mayo, al descubrimiento de fosas humanas en el sur del país, donde yacían los cuerpos de muchos inmigrantes.

La investigación de Paween se tradujo en uno de los mayores descubrimientos del país en tramas criminales. Y allí trincaba hasta el apuntador. Un total de 88 personas fueron detenidas, incluyendo a burócratas, alcaldes, hombres de negocios, agentes policiales y un alto cargo del ejército. Casi nada.

En lugar de ser condecorado, el bueno de Paween ha tenido que huir del país y abandonar su trabajo. En septiembre, cuando seguía la investigación, de repente el caso fue archivado. Órdenes de arriba, le dijeron. Obviamente, el policía e investigador se quejó y alegó pruebas concluyentes para destapar más casos de tráfico de personas.

La respuesta que recibió no fue la que esperaba. Además de cerrar el caso, lo sacaban de Bangkok y era enviado al sur. Precisamente, al territorio donde estaban esperándole todos sus enemigos. Al lugar donde había destapado la corrupta trama.

Paween tuvo que resignar. “Tengo enemigos por todos mis alrededores; mi familia está preocupada y están preocupados de que existan represalias”, manifestó a principios de noviembre. Ahora, ha tenido que abandonar el país. Su cabeza seguramente tenía precio.

Y mientras hombres como Paween sigan siendo víctimas de la corrupción y del lado oscuro de Tailandia, la economía no se va a recuperar. Por mucho que los de arriba pongan una sonrisa y digan que el país es seguro y un buen lugar para invertir.

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11 comentarios

  1. CHICHO dice:

    Buenas Luis, tienes algún enlace donde ver en inglés los sectores o zonas a los que va destinado el presupuesto de infrastructura?¿ Por aqui por Samut Songkran, donde llevo ya casi medio año, no paran de reasfaltar carreteras, la obra del tren del mercado de Mae Klong sigue su curso (aunque en teoria acababa el pasado 8 de Noviembre) y ahora estan levantando los adoquines de la avenida, para cambiar el alcantarillado, la verdad que en ese sentido no paran!¡ Yo estoy mas interesado en mirar el presupuesto al sector energético y renovables, la fotovoltaica llevaba un par de años paradilla pero este ha tomado un buen impulso y quiero ver si el que viene va a continuar. Un saludo

    • ¿Qué tal, Chicho? Bangkok y sus alrededores parecen siempre algo ‘en construcción’. Sobre lo que comentas, es difícil encontrar sitios donde puedas ver la inversión donde va exactamente. Suelen colgarlos en el Board of Investment y a veces el SET, cuando hay alguna empresa pública por medio. Un buen estudio donde se podía ver claro fue el que presentaron el pasado año los militares, pero ahora queda anticuado:
      https://www.set.or.th/th/news/thailand_focus/files/2014/Infrastructure_Mr_Suwit.pdf

      Puedes estar atento a las noticias e informes que van publicando, aunque está algo desfasado y, de momento, no está a mano un estudio desglosado con la inversión prevista actualizada. Aunque puedes ver algunos proyectos:
      http://www.boi.go.th/index.php?page=press_releases&group_id=22

      Sobre las renovables, no sé si te dedicarás a ello, pero estaban en auge hasta que llegaron los militares. Ahora parece que han vuelto a remontar. Aun así, el nuevo Gobierno tiene muchos acuerdos con las empresas “de toda la vida” y las energéticas a base de combustibles, no sé hasta qué punto les pueden interesar las renovables.Ellos benefician a las compañías de siempre. Por ejemplo, PTT, que dicen que está muy afectada por el cambio en la situación del petróleo. Sin embargo, tengo a un buen amigo dentro de la compañía en un puesto de alta responsabilidad y siempre me dice que es parte de su estrategia para poder seguir apostando por la energía tradicional. Ahora mismo, me comenta que PTT aún puede permitirse que el petróleo siga bajando y mucho sin que sus beneficios peligren, hasta un tercio. Ganan mucho menos dinero, claro, pero no están tan mal. Si bien esta información no está garantizada. Lo que sí está confirmado es lo que se anunció oficialmente:
      http://www.reuters.com/article/2015/10/01/thailand-ptt-idUSL3N1212J920151001#KDK4R72c8dKmjM6M.97

      Este Gobierno militar estaba muy enfocado también en promover el tren de alta velocidad, pero por lo que sé van las negociaciones a pedales. Conozco a una persona que voló a Japón con la comitiva que busca socios en países extranjeros para desarrollar la alta velocidad tailandesa y fue tan cutre que no llevaron traductor del inglés al tailandés. Hoy, por cierto, leo que las negociaciones con China en relación a ello se han enfriado.

      Acerca de las renovables, parecía que no estaban muy interesados pero que este año me dicen que se han puesto en ello. En parte, es de cara a Occidente, aunque los planes que el primer ministro no electo acaba de presentar al mundo no parecen haber cuajado demasiado:
      http://www.nationmultimedia.com/national/Critics-doubt-PMs-climate-pledge-30274142.html

      No sé si te habré despejado alguna duda con tanta información desordenada. ¡Saludos!

  2. Rubén dice:

    Lo de la falta de papeleras por las calles parece un mal endémico en toda Asia. No sé qué tendrá esta gente contra las pobres papeleras…

    • La verdad es que no llevan muy bien lo de las papeleras, la verdad. Ahora mismo estoy en Hanoi y hacen uso del estilo tan del Sureste que consta de dejar la basura apilada en la calle. Una pena, porque en Ho Chi Min los vietnamitas tienen contenedores como los europeos. A veces es un poco triste ver cómo en países con menos recursos que Tailandia las ciudades son más ordenadas y tienen algo tan básico como una papelera. Será la herencia colonial, dicen muchos.

  3. Aaron dice:

    Creo que la economía de la sonrisa, se quedara casi igual con una población con mucha deuda, buscando crédito para gastar, con una tasa del 1 por ciento de crecimiento parece un milagro, pero creo que el margen es poco si tomamos en cuenta la población total.
    Con sectores como la pesca que siempre serán criticados por la comunidad internacional, aunque creo que es un tema que pasa en todos lados. /Imaginate en la India con el Sistema de Castas, donde dicen que hay gente que ni pueden salir de día a trabajar/
    De igual forma creo que cualquier extranjero de bajos recursos se esclaviza asi mismo y se deja esclavizar por el asunto de poder comer y llevar un sustento al hogar. Muchos no tienen alternativas.
    Europa es muy caro, Latinoamérica es muy caro, Estados Unidos es muy caro,Creo que la Economía de la Sonrisa, su producto bruto fuerte es el Turismo y aquellos extranjeros que buscan una nueva alternativa de vida. Por lo tanto la oferta siempre debe ser atractiva y económica.

  4. Aaron dice:

    se me olvido mencionar algo, ese puente esta de la putamadre………….jajaja
    Una pregunta hay que pagar por el peaje en ese puente
    Aquí en mi país se paga por cualquier puto corredor, aunque a mi no me importa un carajo por que ahora mismo no tengo carro.

    • ¡Hey Aroon! Gracias por tus comentarios, primero de todo ;)

      Ese puente no se paga, muchas de estas infraestructuras son gratis. Aunque sí que se pagan las autopistas en Bangkok, que además hay muchas. Su precio está entre los 20 y los 50 bahts, lo que viene a ser entre medio dólar y dólar y medio. Es un precio muy razonable.

      Esas autopistas son para evitar los atascos en la ciudad y para ir hacia Pattaya existe una autopista que te ahorra la mitad del camino. Por cierto, todas estas autopistas están construidas en el cielo, a muchísimos metros de altura sobre el suelo. Son unas construcciones mastodónticas, hay muchas obras enormes en esta ciudad.

      Algo curioso es que si vas en taxi y quieres que te lleve por la autopista, has de pagar tú ese peaje. Pero es normal, el precio de los taxis es muy bajo.

      • Tick-Tack dice:

        Te faltó matizar, que el taxi SOLO es varato para los que están de Vacaciones. “Temporales o Anuales”. O con sueldo Occidental
        Para los demás NO. (aprox. 60 / 65 millones)

        • No estoy de acuerdo, Tick-Tack. Eso sería toda la población de Tailandia, y la idea clásica de que en Tailandia todo el mundo es pobre menos los cuatro gatos que están en la parte alta de la sociedad dejó de tener sentido hace muchísimos años.

          ¿Ejemplos? Sólo hay que darse una vuelta por Bangkok. Todos esos condominios que construyen no son para los extranjeros. Y Bangkok es una ciudad donde hay más coches que personas en todo Singapur. Coches que tampoco compran los turistas ni los que se quedan muchos años por aquí. Otro asunto es cómo se endeudan para tener estas propiedades, pero quienes pueden pagar las letras y los gastos de condos y coches, ¿les resulta caro lo de viajar en taxi por dos euros?

          Pero demos cifras. ¿Cuántos pobres hay en Tailandia? Según el World Factbook de la CIA -bastante certero-, un 8,1% de la población. Precisamente, Siam tiene una tendencia en reducción de pobreza de récord. En los años 60, el 57% de la gente era pobre, y en 1988 se redujo la cifra al 22%.

          Además, estamos hablando de Bangkok y no de Tailandia -los taxis que comentamos son en la capital-, y fijándonos en la ciudad, en 1992 el mismo informe indica que la pobreza era del 1% entre los tailandeses. Y que la mayoría de gente en la calle eran inmigrantes camboyanos y birmanos. En Isaan, cierto es, la pobreza subía al 20%. Pero eso ya es otra historia entre las diferencias entre la capital y las zonas del noreste.

          Sobre el número de gente de clase media, hay pocos datos recientes. El estudio que siempre se cita es el de Takashi Shiraishi. Pero es bastante claro: En 1990, sólo el 9% de los tailandeses tenían más de 500 dólares mensuales. En 2004, ya eran el 29%. Y teniendo en cuenta que los salarios se han doblado en la última década, podemos pensar que esa cifra habrá crecido bastante. ¡Ah! La mayoría de la clase media está en Bangkok, considerando clase media en este país a quien dispone de más de 500 dólares mensuales en su hogar.

          Luego, maticemos lo de ‘barato’. Yo he dicho que el precio del taxi es bajo y que por eso abonan los peajes los pasajeros. Es normal, si yo cojo un taxi en Mo Chit para ir a Don Mueang el trayecto son unos 110 bahts. Si quiero ir por la Tollway, supone un gasto de 50 bahts. El taxista, obviamente, no va a perder cerca de la mitad de su ingreso. Y bueno, ¿cuánto cuesta ir en BTS desde Asok a, por ejemplo, On Nut? 31 bahts. Si vas en taxi a la noche -durante el día te vuelves loco en los atascos-, el precio son unos 60 bahts. Que el taxi cueste el doble que el metro o el tren aéreo es un precio que podríamos decir que es barato. ¿Cuánta diferencia hay entre el precio del transporte público y el taxi en una capital europea? ¿Diez veces más? Vale, los autobuses en Bangkok son más baratos, pero no el transporte público más utilizado.

          Tailandia es muy criticable en sus políticas educativas, en su escasa protección social y también en cómo las élites manipulan a las clases medias y bajas. La manera en que se amarran al poder y a sus privilegios. Pero eso de que Tailandia es un país donde sólo hay pobres, en mi opinión, dejó de tener sentido hace mucho tiempo. Y si comparamos el precio de un taxi para un ciudadano de Bangkok con lo que nos duele en Barcelona o Madrid, no hay color. ¿Puede ser que en el futuro su modelo de endeudamiento se demuestre como falso y el país sufra una recesión que se note en todo este crecimiento de condos y coches? Quizás. Pero, por el momento, no es así.

          Creo que será interesante investigar un poco más y hacer un artículo sobre clases medias y pobreza en el país. ¡Saludos!

          • Tick-Tack dice:

            No estamos de acuerdo Luis.
            No te fíes de los informes (ni de lo que veas con tus ojos o leas en los medios). La realidad es más cruda. Y las apariencias engañosas.
            Fíjate. Ya en España; se tiene la tendencia a catalogar como “clase media” a toda la clase baja. Así los políticos de turno se sienten más satisfechos con sus fechorías y desmanes….ellos, sí son la clase media.
            Por otro lado, se tiene que tener en cuenta que en Tailandia, muchísima gente “vive sola”. Por lo tanto los pocos miles de Bahts que entran a final de mes, son escasos para la carestía de vida que tienen y por eso viven en cuchitriles alquilados y comen en los carritos de la calle o lugares similares.
            El tema coche…aparte, es apariencia.
            Una conocida, hace unos cuantos años, se compró un Honda Accord por que el Civic era muy pequeño para “ella sola” y cuando dejo de lado “la moto” elevó su Estatus social. Y vive en condiciones precarias….solo con lo absolutamente mínimo en todos los temas, nada de propiedades (actualmente, no tiene reloj de pulsera….).
            El tema es sencillo: Cuantos Bahts ganas al mes y como los distribuyes. Esa es la realidad en Bangkok y en Phuket.

            En lo referente a Taxis en España (Rodalies, Barcelona); en mí caso, en los últimos 40 años, solo en dos ocasiones puntuales los utilicé, y por fuerza mayor.
            – Una por urgencia imperiosa. Para ir desde el concesionario a casa a buscar el segundo juego de llaves del coche y volver al momento para que le resetearan toda la programación.
            – Otra. Para ir a la estación de Renfe (1 km.) a las 5,30 am, para volar a Alemania con parte de la plantilla de la empresa.

  5. Aaron dice:

    Ahh……. Gracias Luis, Excelente Información.

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