A crisma partida en el Sureste, ¿estás seguro de necesitar un seguro?

Seguro médico Tailandia

La segunda vez que me atropelló un coche en Bangkok no hubo nada que lamentar. Caminaba muy cerca del soi 2 de Sukhumvit y una camioneta invadió la acera. Marcha atrás y a todo gas. Quería entrar así en una zona de obras y al conductor no le dio ni por mirar si pasaba alguien, culpen a la escasa visibilidad del vehículo predilecto para los tailandeses.

Tuve suerte, la camioneta me arrolló limpiamente y me metí debajo de aquel trasto mientras un indio logró, golpetazos mediante, hacer el suficiente ruido en la ventana del conductor para que el muy mendrugo frenase. Pude salir de ahí manchado de polvo y vi entonces que la pick up había golpeado también a un colega del hindú, que se quejaba de dolores en una pierna.

Aquel llanero solitario al volante -por eso de pensarse que no había nadie en la carretera-, cómo no, se quedó inmóvil en su asiento como si no hubiera pasado nada. Ni siquiera dijo una palabra o me miró cuando traté de increparle con mis mejores palabras. Ni caso, simplemente esperó sin mover un músculo a que nos fuéramos de allí. Claro, le estábamos molestando en su trabajo, ¿cómo se nos ocurría ir por la acera y olvidar esa máxima siamesa de que el vehículo más grande manda en la calle?

Taxi Bangkok

Hay taxistas que son unos tipos muy majos. Y otros que son unos cafres sin experiencia al volante. Es lo que tiene que cualquier recién llegado a la ciudad desde cualquier remota aldea pueda ponerse a los mandos de un taxi si quiere ganarse unos billetes. Foto: Off the Path.

La primera vez que me atropellaron en Bangkok, sin embargo, sí que tuvo más miga. Sobre todo porque descubrí que eso de no tener seguro médico en Tailandia puede ser un asunto peludo. Muy peludo.

Fue hace casi seis años. Vivía entonces en Rama IV y estaba de camino al metro, hablando por teléfono con una dama que me esperaba a mí y a unos cuantos más en Huai Kwang para celebrar su cumpleaños. Cruzaba el soi Phai Singto -donde tantas otras veces me había parado la policía buscando anfetas en mis bolsillos- y vi cómo desde la avenida principal un taxi giraba a toda mecha quemando rueda. Iría tan a lo suyo el fulano al volante que ni siquiera me vio; o no me quiso ver.

Por suerte yo sí lo vi y pude cubrirme para anticipar el impacto cuando me atropelló. Golpeé el cristal delantero y luego me estrellé contra el suelo mientras el taxista frenaba. Mi teléfono salió disparado y yo tuve la mala suerte de que al caer golpeé con mi mano derecha en un mugriento charco de grasa espesa. Cuando pude levantarme vi que aquella pasta negra y grasosa se mezclaba con un hilo de sangre, pero no podía quejarme mucho; tras el choque me sentía algo dolorido pero parecía estar entero. Ya era un logro salir sin graves daños.

Al incorporarme los vi a ellos. A los otros. A mi alrededor había un grupito de personas que curioseaban sin ocultar su morbo pero que ni siquiera se dignaron a ayudarme al menos a buscar las piezas de mi teléfono, cuya tapa se había abierto lanzando la batería vete tú a saber dónde. Durante esos instantes, el taxista que me había arrollado emulaba a los curiosos y me miraba sin siquiera decir esta boca es mía. Como no contestaba a lo que yo trataba de decirle entre inglés y algo de tailandés, usé su idioma para gritarle la expresión oh pai. Que se largara, vamos. Y sin pensarlo dos veces, así lo hizo y salió chirriando rueda de nuevo.

 

De hospitales públicos y facturas médicas

 

Ambulancia Bangkok

Lo de las ambulancias en Bangkok puede ser un auténtico drama como te toque en hora punta. En las carreteras no son muchos quienes respetan a los vehículos médicos. Foto: Eugente Tang.

El chóu se acabó al largarse el taxista. Ahí me quedé yo, con una mano embadurnada en grasa negra de donde asomaba un hilillo de sangre. Con la otra mano trataba de reconstruir las piezas de mi teléfono que acababa de recoger y los otros, los curiosos, se iban a seguir con lo suyo. Decidí retomar el camino hacia el metro.

Hora punta. Mi engrasada y a la vez ensangrentada mano empezaba a doler y lo de meterme a empujones en el vagón cual sardina enlatada no ayudaba. Notaba todos los huesos del cuerpo resentidos. Eran cinco estaciones y a la tercera vi que las dos señoronas que se apretujaban a mi lado me dedicaron una mueca de rechazo tras mirar con asco al suelo. Al bajar mi mirada entendí el por qué. Estaba pringando el tren con sendos goterones de sangre y mi mano lucía más negra que la rueda de un camión. Otro bonito día más en Siam.

Mi amiga esperaba a la salida del metro en Huai Kwang. Cuando la vi me dio la impresión que su silueta lucía más luminosa de lo normal, seguramente por los neones del club Claudia detrás de ella. O quizás porque por fin podía contar con alguien que me echara un cable. Así que antes de que me ofreciera un abrazo, esbocé mi mejor sonrisa y le dije que necesitaba ir a una farmacia y arreglar aquel desaguisado.

Tras derrochar medio bote de desinfectante y numerosos chorros de alcohol de curar, junto a un buen puñado de gasas, pudimos desincrustar la grasa que se pegaba a mi mano. Ahí en la abarrotadísima calle del mercado de Huai Kwang, entre tenderetes con trajes de colegiala y vendedores de gambas. Tras enfundarme un par de vendas en la herida, fuimos a cenar a Huai Kwang Terrace. No quería incordiar más a la muchacha con mis dramas.

Mercado de Huai Kwang

El mercado de Huai Kwang en Ratchada es un lugar excelente para cenar, pasear y comprar supercherías.

El problema es que, claro ahí entre cervezas de sifón y almejas al vapor empecé a relajarme y en seguida noté como mi mano dolía más y más. Hasta el punto en que al acabar la cena ya no podía pensar en otra cosa. Tenía que ir al hospital, vamos, y yo sin seguro médico y con no muchos bahts en el bolsillo.

La joven que cumplía años se portó de manera fenomenal e insistió en echarme un cable, dejando plantados durante un rato a sus amigos. Y eso que mi situación no ayudaba. “Mira, no tengo seguro, ¿podemos ir a un hospital barato?“, le confesé. Y ella solo rió y me consoló al decirme que no sufriera, que de eso se encargaba ella.

Me llevó, por supuesto, a un hospital público. La recepción constaba de una única mesa ennegrecida frente a la que dos enfermeros sentados reían y apuntaban todo en una libreta. En la sala de espera colgaban dos ventiladores ruidosos y las ventanas no tenían cristales, todo medio al aire libre. Quizás fueran unas instalaciones lastimosas, pero eran unos cachondos los del turno de noche y pronto me atendieron.

Muchos turistas piensan que todos los hospitales en Tailandia son privados. O al menos de pago. Incluso algunos que llevan años por aquí desconocen que hay medicina pública y más o menos gratuita para quienes trabajan legalmente. Hasta se dice lo mismo que en Europa, que los mejores médicos están en los hospitales que paga el Gobierno.

paciente hospital tailandia

Attaporn Boonmakchauai fue un paciente célebre en Tailandia cuya historia logró un final feliz -por salir ileso- tras el peor ‘besito’ con, también, final feliz. Una pitón le mordió la sardinilla mientras posaba su sus nalgas en la taza del váter. Pudo contarlo y el pelado también gracias a su paso por el hospital.

La medicina pública es además notoriamente barata. En realidad, por lo que ofrece el país a nivel sanitario, los hospitales privados tienen un precio bastante razonable. Pero es en los centros públicos donde más uno puede llegar a ahorrar. Incluidos los extranjeros, aunque no suelan pasar por allí por desconocimiento o desconfianza.

Las esperas en los hospitales públicos tailandeses suelen ser demenciales, pero aquella noche ya se había hecho tarde y en urgencias no hubo mayor problema. El médico me atendió en una diminuta habitación cuando menos espartana, de paredes desconchadas y archivadores del siglo pasado. Con la puerta abierta para que corriera el aire. En seguida me mandó a hacerme radiografías.

Unos pocos minutos después y tras pasar por la máquina de rayos X, el doctor me confirmó que tenía una fuerte contusión, pero que no había nada roto. Podía respirar tranquilo, aunque tenía que evitar hacer esfuerzos durante unos días. Cómo no, hizo gala del ímpetu de los profesionales del sector médico en Tailandia y me recetó un cóctel de al menos cinco tipos de medicamentos distintos. Que no falten las pastillas, aunque no sepas ni para qué son.

¿Y la factura? Pues la sorpresa fue cuando me cobraron 600 miserables bahts. Unos 15 euros por todo. La mitad del importe fue para cubrir las medicinas, las radiografías costaron 200 bahts y los otros cien sirvieron para pagar al médico y al servicio.

Ante semejantes precios de risa, ¿quién necesita un seguro médico?

 

Seguros médicos en Tailandia, ¿sí o no?

 

Enfermera tailandesa sexy

Las fotos de esta enfermera fueron virales hace unos días. Porque universitarias y enfermeras lucen extremadamente sexuales en este país, con sus faldas cortas y sus blusas apretadas. En el caso de la moza de la foto, se pasó recortando su falda y se hizo tan popular en los grupos de Facebook para los expertos en lo de sacudir la nutria que tuvo que abandonar su empleo. Con su look de muñeca de plástico y su cara retocada para gustar entre los suyos, podéis leer su historia aquí.

Pues la respuesta es sí. Un seguro médico es casi imprescindible, y lo digo desde la posición de quien no vende pólizas. Vale que Tailandia es de los países extranjeros mejor posicionados entre esos que no te atenderán jamás si no aflojas la billetera. Al menos es barato y la calidad suficiente. Además, está la opción de los hospitales públicos. Pero las desgracias ocurren y no siempre se tiene suerte.

En Europa a mí no me han atropellado nunca. En Japón tampoco. Y en Tailandia ya van dos veces. Es muy fácil que te pase algo por estos lares. Cierto es que la noche que relaté unas líneas más arriba acabó bien. Del hospital fuimos a Route66 y cuando ya eran altas horas de la madrugada ya ni me acordaba de la contusión en mi mano.

Pero el problema no es el accidente tonto o el catarro. Incluso la hospitalización en casos de picaduras de un mosquito puede ser asequible si no se está asegurado. El drama es si pasa algo más grave. Como al británico que frente a una factura prevista de 30.000 euros tuvo problemas en el hospital, donde no querían operarle por falta de fondos. Le llevaron allí inconsciente tras un accidente en moto.

Cuando un extranjero sufre algún percance y no sabe ni dónde está, lo normal es que acabe en un buen hospital privado y desconociendo lo que le costará la guasa. Y más de uno se ha levantado al cabo de unos días sin saber dónde estaba tumbado y cuando le han dicho que sufrió un accidente -y que debe 50.000 euros al hospital- deseó quedarse inconsciente otra vez. Si estaba sin seguro que cubriera los gastos, claro.

 

¿Qué hacer si no tienes seguro médico?

 

Muay Thai golpe

El mundillo del Muay Thai puede ser muy pejillero con esto de los accidentes.

Vale, ya hemos dicho que los seguros médicos son necesarios en Tailandia. Pero aquí nos conocemos todos y muchos pasan por aquí con lo puesto. Da igual lo que lean, eso de “a mí no me va a pasar” es muy humano. ¿Qué hacer si al final sí que ocurre la desgracia?

Personalmente, me irritan esos cenizos sabelotodos que cuando alguien sufre una desgracia inesperada, en lugar de echar un cable, prefieren recordarle lo que no hizo para prevenir en lugar de curar. “Haberte sacado un seguro médico, ahora te jodes”. Son los mismos que esconden la cabeza como un avestruz cuando enganchan una gonorrea y no dicen ni mu del día en que se olvidaron de la goma en un calentón. Todos cometemos errores, el asunto es resolverlos y aprender de ellos, no escuchar eso de “te lo dije”.

Por mucho que se hable de los riesgos de no asegurarse, lo normal es pensar en ello solo ante una desgracia. Y entonces hay que actuar. Si se obra el desastre y no hay seguro médico, siempre hay mejores alternativas que la estafa de firmar una póliza a toda prisa y esperar un día rabiando de dolor para ir luego al hospital y decir que acabas de accidentarte. Suelen pillarte las aseguradoras. En Tailandia, sin seguro médico y falto de efectivo, lo mejor es ir al hospital público.

Enfermeras tailandesas

Si te presentas con un seguro médico o con muchos bahts todo son buenas caras en los hospitales tailandeses. Los privados, además, son tan lujosos como si fueran hoteles cinco estrellas.

Lo ideal es estar asegurado, ya hemos incidido en ello. Pero prefiero no caer en el tópico de lo caro que puede salirte el vivir a pelo, y por eso traigo un ejemplo para desmitificar lo de las altas facturas médicas en Tailandia. Al menos, si te pilla a tiempo y no es un asunto muy grave.

El buen Edu lleva aquí unos cuantos años ya. Entrena boxeo tailandés a diario, come bien y se entretiene con sus tres novias. Además de eso,  ha peleado en una docena y media de ocasiones como luchador de Muay Thai. Sin seguro médico, a pelo. En el ring, me refiero. Pagaba con el dinero de la bolsa de la pelea las medicinas para curar los golpes.

Sin embargo, nunca se lesionó con los guantes puestos. Hace unos meses, en cambio, mientras entrenaba con un amigo en el gimnasio local al que va sufrió lo que creyó ser un golpe tonto en su pie desnudo. Pensó que no era nada hasta que se derrubó. Se había roto la falange distal del dedo gordo en el pie derecho.

Dicho así puede sonar a chino. O a siamés. El asunto es que es una lesión compleja que requiere operación para reconstruir el hueso y luego atravesarlo con una aguja para que aguante ahí temporalmente. No es moco de pavo. Como Edu no tenía seguro médico, le pidió a sus compañeros tailandeses que le llevasen a un hospital público pero decente. A algo barato.

Hospital tailandés Bangkok

Con gotero en recepción.

Lo llevaron al Hospital Público de Chulalongkorn. El local lucía un poco caótico, pero el trato en urgencias fue perfecto. “Yo veía que me llevaban de un siitio a otro, que había varios médicos conmigo, un sinfín de enfermeras; cuando me dijeron que había que operar al momento, empecé a sufrir por la factura que se avecinaba“. Así lo cuenta el buen Edu. “Ya verás la que me va a caer”, recuerda.

Estuvo tres horas en el hospital, de las cuales dos fueron para operar. Al ser un hospital público, no le dejaron quedarse a reposar y lo mandaron a casa a descansar, por supuesto con un cuantioso cóctel de pastillas. Si tiritaba al pedir la factura no lo sé, pero sí que se sorprendió al ver el montante.

La operación, los servicios médicos, los rayos X y todo lo demás le costó 2.800 bahts. Unos 75 euros. Esa misma operación en uno de los más comunes hospitales privados más comunes de Bangkok puede costar entre 50 y cien veces ese precio.

Para mostrar la otra cara de la moneda, un buen amigo que sí tiene seguro médico pagado por la empresa donde trabaja tuvo que ir de urgencias por una apendicitis. Fue a uno de los muchos hospitales privados y reconocidos de Bangkok. Pasó una noche en una habitación de lujo, le operaron y hasta le dieron un deuvedé con las imágenes de cómo le extirpaban el apéndice. La factura -de la que la aseguradora se hizo cargo- ascendió a unos 6.000 euros. ¿Lo más caro? La habitación.

 

Allá donde vayas, cuida tu culo

 

Enfermería Bangkok

Hoy en día tengo carné de conducir, visado de residencia y seguro médico. Pero no siempre fue así. Y por suerte no he de lamentarlo. Si bien en estas líneas he querido remarcar que estar asegurado no es vital en Tailandia en la mayoría de las ocasiones, he de recomendar siempre que es un gasto casi imprescindible. ¿Y si un día te da un jamacuco y te quedas tirado en la calle?

Eso sí, atención a los seguros. Porque no todos cubren en cualquier situación. Por ejemplo, los de coche y moto no sirven si no tienes licencia tailandesa. Y muchas pólizas de viaje no se hacen cargo en casos de accidentes de moto, ya que son los más comunes. Hay que estar muy atento a ello.

Por otro lado, ir en moto y no tener garantías médicas es lo más delicado. Los choques son numerosos aquí y son casos muy duros. Sobre qué seguro contratar, hay muchos y de todos los precios. Por ejemplo con la compañía Muang Thai. Hasta Bangkok Bank te hace un seguro básico si contratas su tarjeta de débito más cara. Para quien quiera un seguro de viajes exclusivamente, yo solo probé en una ocasión el de Iati y se portaron bien, es el que recomiendan muchos mochileros. Y cuando voy a países como Japón, suelo contratarlo con Axa. Es bastante barato y cubre en caso de accidentes.

Y si no, pues en Tailandia ya sabéis. En el hospital público siempre se puede salir del paso.

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21 comentarios

  1. Nicolas dice:

    Muy útil e ilustrativo artículo . Entonces, si tienes workpermit y por tanto ya tienes acceso gratuito a la sanidad pública tailandesa. Merece en tu opinión sacarse un seguro salud privado? por lo que leo, digamos que puedes ir tirando… Pero son los hospitales públicos tailandeses aptos para los estándares de los que estamos acostubrados a la sanidad pública espanola, y además no hablamos Tailandés?

    Gracias :)

    • Con un permiso de trabajo, claro, tienes acceso a la sanidad pública. Siempre que tu empleador no haga ningún chanchullo y no deje de pagar la afiliación, que es mínima, ni 20 euros mensuales.

      Los hospitales públicos tailandeses no son como los occidentales a nivel de comodidades. Si te puedes mover tras una operación, te mandarán a casa. Y todo lo que pueda esperar, esperará muchas horas. Vamos, si te han de operar lo harán muy bien, pero las curas y las revisiones pueden ser un infierno. Puedes compartir habitación con bastantes personas también, y aunque conozco muchas experiencias positivas, también me han hablado de situaciones bastante embarazosas. Problemas principalmente de gestión, no de atención médica.

      El inglés no es lo común -ese es otro hueso-, pero en los grandes hospitales es más habitual que alguien hable algo. Al menos el de batalla para comunicarse mínimamente. Digamos que la sanidad pública te sirve para las emergencias, pero no para tener una total cobertura médica. Depende de cuán sano estés.

      Aunque, bueno, mis experiencias en el hospital de Bellvitge -el que me tocaba en mi barrio en España- son buenas también en casos de operaciones, pero no en comodidades. En julio de 2003 pasé una semana por una operación difícil y las instalaciones se caían a cachos. Sin aire acondicionado, sin ventanas, sin ventiladores y compartiendo habitación y casi cama. La comida era infame además. Menos mal que las enfermeras eran majísimas y el personal médico eficiente, aunque tuvieran demasiada facilidad para enchufarme morfina. En unas vacaciones en España hace cuatro años también tuve que pasar una noche en Bellvitge y, como no tenían habitaciones con eso de los recortes, me colocaron en una camilla en mitad del pasillo bajo un enorme foco. Y aun así, en España estoy contentísimo con la seguridad social -en lo realmente importante conmigo han cumplido con creces y a las comodidades que les den, no es prioritario-, por lo que no tendría un seguro médico de pago en España. Mientras que en Tailandia opino que es mejor tener alguna cobertura privada y no depender de la opción pública.

  2. Aaron dice:

    Mierda que historion compadre……jejeje Oh pai, estabas bien emputao de seguro ibas pensando en la chica de la cita que ni le importo el atropello, esa dama debió ser todo un culazo tetudo bien rico que al final hasta después de la cena le llevo a un hospital publico y se encargo de todo……puta madre, aquí en mi país hasta una madre le puede tirar es un patadon en el culo.

    Coño esa enfermera si esta buenorra se nota que tiene buenas piernas, tuvo que renunciar ohh….que lastima allí creo que iban un todos los enfermos de amor a verla…………jajajaj

    mierda una piton en la sardina que habrá pensado que era su pariente?? ohhh….no me imagino que dolor.

    Bueno hermanazo español de Siam le cuento que el hospital publico siamés sin aires acondicionados y todo eso, me parece que es inigualable en precios y atención. Pues por aquí uno paga por mas de 5 años un seguro hospitalario que si quedas desempleado y aunque lleves mas 10.000 dólares acumulados le dicen que no puedes usar los servicios, realmente deberían dar un cierto tiempo para poderlo usarlo o cierta cantidad de citas creo que seria la mejor opción. Además el hospital le da a los pacientes medicinas gratis de mala calidad hecha en sus laboratorios que parece mas bien un agua saborizada de químicos mal hecha. Los doctores llegan tarde a las citas y eso es un desastre.

    Creo que por lo que le costo a usted y el otro compadre que se atendió eso es una maravilla. Al final creo que el seguro es una opción considerable, pero coño no hay mejor seguro que ser tailandés y si necesitas atención y comida gratis con cuarto pues no hay mejor opción el templo budista compa. Después de tener una vida a lo tailandés con pussy de por siam, la mejor opción buda girls y buda temples, bro.

    • Desde luego, compa Aaron, lo de la sanidad por aquí es bien barato si sabes dónde ir. Pero el seguro de accidentes siempre está bien tenerlo. A ver si pronto te sacas uno, pero para venir a Tailandia. Eso sí, con cuidado en los lavabos que la sardinilla está en riesgo ;)

      • Aaron dice:

        jajajajaj……….bueno hermano español, sabrás que estoy por recuperarme de todos los dolores de la vida, gracias a la conexión budista chinas por estos lados del mundo pues como sabes los chinos son los mas exportadores comerciales y de su cultura por estos lados y nadie puede negarles que buda estuvo en su país en tiempos antiguos y la mayoría de sus emperadores quedaron impresionados con sus enseñanzas que hasta tienen en su cultura un representativo cuadro que he visto en mi país con buda, confucio y lao tse todos juntos mostrando los grandes creadores del pensamiento chino. Así que debo decir honestamente que gracias al templo budista chino aquí en mi país descubrí Tailandia Buda, La verdad es que pueda que me llegue un buen billete y realmente estoy harto de mi país y quiero una vida al 100% budista en su cultura como es y me gusta Tailandia, no me gusta esta vaina y he sufrido demasiado, necesito un real cambio y me gustaría saber. Amigo eres el único contacto en Tailandia que tengo por medio de esta pagina, quiero saber como mudarme a Tailandia, quiero saber si me podrias averiguar un condominio para comprar en chiang mai, Bangkok etc. Por favor hermano aydame quiero tener opciones pòr lo menos una vez en la vida. Realmente quiero tener opciones antes de invertir en mi país tan sexualmente controlado y aburrido. Aquí lo mas rico es cogerse una china y no es tan fácil. La verdad mi plan es invertir en un apartamento no mas caro como de 50.000 dólares para después alquilarlo vivir con mi tia y luego poder cobrar de mi alquiler y comprar un apartamento en Tailandia? que me recomiendas tu? Realmente necesito tu ayuda y quiero salir de esta vida que tengo.

  3. Mal dice:

    Querido Luis, como siempre, información de primera calidad sobre temas verdaderamente prácticos. Sobresaliente! Tras el último artículo sobre Filipinas, que me dejó con ganas de perderme un poco por allá, ahora, y sin saber por qué, me han entrado unas ganas locas de ponerme un poco malito en Siam … Algo de culpa debes tener, haciéndonos ver que el sistema de salud es tan… Atractivo… En fin, habrá que ir a cogerse un buen catarro por el aire acondicionado del Climax…

    • ¡Grande Mal! Mejor perderse en Filipinas, aunque me dicen que ahí la sanidad pública sí que es difícil. Y me lo creo. Cuando vuelvas nos ponemos enfermos en el aire acondicionado de algún turbio garito, no lo dudes, aunque no será en Climax.

  4. Es una estupenda noticia saber que los hospitales públicos en Tailandia funcionan y, además, lo hacen razonablemente bien. Ahora, me pregunto si para que te atiendan tienes que tener algún tipo de permiso de residencia, o si también un turista puede acceder a ellos. Y otra cosa, ¿es factible presentarse allí sin hablar ni papa de tailandés? Me imagino que hablar inglés no estará entre los requisitos imprescindibles para ser médico o enfermero en Siam, pero igual me equivoco. Aquí en Japón si no vas a una clínica de muy alto copete, de las enfocadas a clientela internacional y de mucha pasta, no habla inglés ni el tato. Y claro, ese servicio extra se paga, así que la broma de que te atiendan en inglés puede salirte más cara que el riñón que te acaben de quitar.

    • Un turista puede acceder a ellos. Es más, en la historia que cuento yo al principio fui como turista. No enseñé ningún documento, me hicieron una tarjeta sanitaria con el nombre que yo quise poner. El peleador de Muay Thai igual. No se suele saber, pero cualquier turista puede acceder a la sanidad pública, pagando, eso sí. Lo de que hablen en inglés… pues mejor que te acompañe alguien. Yo me hago los chequeos médicos en un centro público donde hay un doctor que, oficialmente, habla inglés y es el que me asignan por ello. Al final, acabamos hablando en tailandés porque en inglés no sabe más allá de las palabras básicas y sus expresiones ‘a la siamesa’. “Take pill, after meals, you cholestherol, you no rest, you go exercise, come see me three months”.

  5. Mal dice:

    Oh, Lord Buda! Ya ha cerrado el Climax? Qué desgracia.!Bueno, sin duda un nuevo garito surgirá para tomar el relevo. Esperemos llegar a tiempo…

  6. Mal dice:

    Oh, lord Buda! Estas son las cosas que realmente me hacen sentir viejo!~
    Tengo la terrible sensación de estar llegando tarde a demasiadas cosas en la vida…. Solamente he pdido pisar el Climax en aquella ocasión, diablos….
    Y es que es mejor ir al Climax que ir a París, pero París aún sigue allí, al menos hasta que lo revienten algunos moros locos con un pepino atómico…..
    Pero las noches del Climax… como las oscuras golondrinas de Becquer, esas no volverán…

  7. Jesús dice:

    Mal: De los atentados morunos no te libras, ni en París, ni en Madrid ni en Bangkok. En el 2.015 en Agosto, pusieron una Bomba en un puente, que por cierto no hizo apenas daño, pero como consecuencia de ello en la entrada a la placita del cachondeo de Nana pusieron una puerta con sensor metálico y un par de guardias. Si querías entrar pasabas por el scaner igual que en aeropuerto.
    Si palmas en los garitos del Nana, no solo te matan sino que también te mandan al infierno, Jejejeje

  8. Mal dice:

    Qué gusto, en el infierno con todas esas chicas malas….!
    Espero que no sea verdad lo que decía el cabrón del Papa, que no hay infierno….

  9. Jose Olivares dice:

    Yo también creo que lo mejor es ir con seguro desde aquí. Yo siempre lo hago cada vez que piso esas tierras , aunque lo de los hospitales públicos la verdad que no sabía que teníamos acceso. Gracias por la información.
    Este verano Sulhumvit 11 si que va a ser un infierno con todos esos cambios je je

  10. Jesús dice:

    Mal: Muy bueno, supongo que te refieres al infierno cristiano, el budista es mucho más divertido. Hay un par de templos donde están representados los infiernos budistas, uno está en Suphamburi a las afueras de Bangkok, a unos 50Km.
    A las chicas malas les tienen preparada una tortura muy simpática. Consiste en un árbol gigante lleno de espinas por donde están condenadas a subir, desnudas naturalmente y abajo están los demonios infernales armados con tridentes pinchándolas el culo. jajajajajaja

  11. Sabai dice:

    Hola. Me he venido a Tailandia sin billete de vuelta. No contraté seguro. Pensé que debía hacerlo aquí, y ahora me dicen que mejor en España antes de venir. Que me recomiendas? Estoy sin seguro una temporada hasta que vuelva? Estoy por el centro del país en un pueblo y mi novia es enfermera en un hospital público.

    • Pues hay muchos seguros de viaje que pueden contratarse desde aquí. Por ejemplo, Iati y World Nomads tienen opciones para quienes ya están en destino. En todo caso, si tu novia es enfermera en un hospital público ya sabes dónde ir si pasa algo…

  12. LUA dice:

    Hola Luis. Gracias por la info. Viajamos en unos días y mi seguro cubre 20.000 € cuando las coberturas de los seguros de viaje como IATI rondan los 40.000 – 60.000 €. Se queda corto?

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