La foto: El coche ‘fantasma’ al que veneran en Bangkok

Coche fantasma en el aeropuerto de BangkokLa superstición de los tailandeses llega a ser risueña. Con extremos como que muchas madres dan a luz con cesárea para que la criatura nazca a la hora del número de la suerte, o que las protestas contra el Gobierno arranquen nueve minutos tarde, a ver si así las fuerzas ocultas ayudan a los manifestantes. Aunque nada tan divertido como el aeropuerto de Bangkok y su coche fantasma.

Y es que el aeropuerto de Suvarnabhumi ya tiene historia con los fantasmas. Incluso se dice que un fantasma salvó a un avión ya sus pasajeros en un aterrizaje forzoso. Aunque lo más particular es lo del Honda rodeado de espíritus.

El coche en cuestión lo tenemos en la foto. Y como se puede ver, se le ha hecho un altar y tiene las mismas ofrendas que los altares budistas de cualquier templo tailandés. ¿Pero cuál es su historia?

La mayoría de mortales nos hemos enterado del coche fantasma por el foro Pantip. Allí colgaron la imagen. El caso es que el coche llevaba meses ahí aparcado, sin que el dueño fuese a por él. Hasta arriba de polvo.

Mucha gente empezó a especular que el propietario había muerto en su vuelo. Encima, la matrícula tiene algunos números de la suerte, lo que llevó a muchos trabajadores a usar esos números para jugar a la lotería. Lo mejor es que, según los foreros, no fueron pocos los currantes que ganaron dinero con ello.

Vamos, que ha de ser un espíritu bueno el del coche. Así que los hombres y mujeres del lugar quisieron mostrar sus respetos, con sendas ofrendas como las de la imagen.

Cómo no, junto al coche hay varias botellas de Fanta Fresa. Según los tailandeses, es la bebida favorita de los espíritus y los fantasmas. A mí no me pregunten por qué. Simplemente, eso dicen.

Desgraciadamente, la espiritualidad de la historia acaba aquí.

 

La verdad sobre el coche fantasma del aeropuerto

 

El asunto tomó tal trascendencia que el propio director del aeropuerto tuvo que ofrecerle al público la verdad de los hechos, como dicen en Khaosod. O quizás estaría harto de beber Fanta roja a costa de tantos fieles supersticiosos.

El coche pertenece a una compañía de alquiler de coches que lo ofreció a un turista pakistaní en Pattaya. Ya sabe uno lo que ocurre en Pattaya, así que seguramente nuestro hombre no se enteró muy bien de dónde debía retornar el coche, y se fue a Bangkok, lo aparcó en el aeropuerto, y buen viaje. Ahí se quedó el Honda hasta el fin de los tiempos.

Ahora, la compañía de alquileres quiere recuperar su Honda. Pero el aeropuerto dice que la factura por tantos meses ahí aparcado sube a 120.000 bahts, unos 3.000 euros, y claro, nadie quiere pagar el muerto. Ni el espíritu. Y es que el coche fantasma será muy fantasma, pero no deja de ser un Honda viejo. Su valor, claro está, es más bien espiritual.

 

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1 comentario

  1. Aaron dice:

    jejejeeejej……… Bueno algún dia de seguro alguien se lo llevara.

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