La ladyboy que volvió a ser chico

Ladyboy hombre

 

Recuerdo cómo el bueno de Carmelo, mozo de pueblo y muy castizo, le decía a un afeminado Javi que tenía un remedio para su problema. “Hombre, ¿me vas a decir que quieres ser gay toda la vida?”. Carmelo, experto conocedor de la matanza del cerdo pero suspenso en Biología, no podía contemplar que lo de que te gusten los hombres o las mujeres sea algo para toda la vida.

Porque no está a la orden del día cambiar de acera como de gallumbos. Sobre todo para las ladyboys. Un muchacho no descubre un día que le apetece ser mujer como si se encaprichase de un iPhone. Se supone que es algo que, cuando se decide, es porque se tiene claro. Y es para toda la vida. Aunque siempre hay alguna excepción.

 

Transformación en ladyboy

El muchacho -y no la muchacha- de la foto de arriba estuvo ayer en televisión para contar su historia. Una historia de inicio común, ya que la suya es la de un hombre que decide cambiar su sexo y volverse mujer. Pero desenlace inesperado,  ya que tiempo después se da cuenta de que se había equivocado. Y que él es un hombre y quiere volver a tener cuerpo de hombre. Carmelo estaría orgulloso.

Ladyboy maquillada

Una foto anterior al accidente.

Anoche el muchachote, bigote mediante, fue al Channel 3, el canal de moda en la televisión tailandesa, a contar que desde muy joven supo que quería ser mujer. Siendo adolescente ya empezó a vestirse como una señorita y a tomar hormonas. No tenía ni veinte años cuando lucía como en las fotos. Y ni corto ni perezoso, comentó que, de mujer, era bastante suelta. Lo dijo medio en inglés y tailandés con un “pen bitchy maak”. Vamos, toda una “putilla” con manivela.

Y menos mal que no le dio tiempo de prescindir de su colita durante sus años como ladyboy. Porque en 2012 nuestro héroe -heroína por aquel entonces- tuvo un accidente que transformó su vida por completo. Cuando lo que deseaba era ser en “una mujer completa”.

Llegó inconsciente al hospital. Y estuvo cuatro días en coma, debatiéndose entre la vida y la muerte. Cuando se despertó, no sabía donde estaba. No se acordaba de su nombre, tampoco del año en el que estaba. Y ni siquiera sabía que por fuera era más mujer que hombre.

Vamos, no imagino que el médico, tras las preguntas de rigor como “¿cuál es tu nombre?” o “¿cómo se llama la primera ministra?” le diese por preguntar a aquella mujercita de masculina voz cuál era su género. Pero lo curioso del caso es que, en esa camilla de hospital, se sentía más hombre que nunca.

 

De ladyboy hormonada a monje musculado

 

Chicho chica tailanda ladyboy

Encuentra las siete diferencias.

Ya no quería ser ladyboy. Según lo que él explica, algo cambió tras el accidente dentro de él. O de ella. Vamos, dentro de aquel cuerpo. Quería volver a la acera en la que nació y pedía un armario a gritos donde esconderse. Y no hay mejor armario que la religión, donde seguramente se esconden muchas pasiones inconfesables.

Cortó su pelo al cero y se convirtió en monje budista. Un monje con tetas porque, claro, durante varios años estuvo hormonándose. Para contrarrestar la melonera del pecho, en el templo empezó a tomar suplementos alimenticios y a compaginar su actividad religiosa con sendos ejercicios físicos para recuperar su forma masculina.

ladyboy chicoPara convertirse en mujer había utilizado el truco barato. Tomó pastillas contra el embarazo, lo que las ladyboys suelen tomar al principio, ya que es la manera económica de conseguir hormonación femenina. Lo malo es que esas mismas hormonas provocan acné en muchas ocasiones o grasa donde uno menos la espera.

A nuestro muchacho, al contrario, el acné llegó a su cara al dejar las pastillas. Así que empezó a dejarse bigote para aparentar, lo que le gustó porque además le hacía parecer muy masculino. Seguro que daría el pego para salir en una película de Cantinflas.

Su padre estuvo en televisión con él durante el programa de anoche. Y reveló estar encantado con la decisión de su hijo y el cambio que se originó tras su accidente. Ahora es un hombre completo, colita incluida. También fue monje durante una etapa de su vida, es religioso, le gustan las mujeres y además hace la colada. Algo debía quedar de su etapa como ladyboy.

¿Harán película sobre su vida? No sería de extrañar, aunque está más de moda lo de llevar al cine la vida de las tomboys. Y eso que público interesado en ladyboys hay y mucho. Por eso existen páginas de contactos para ligar con ellas.

Precisamente, hoy es un día peculiar para hablar de ladyboys en Bangkok: Bizarro. Porque en el día de hoy ya he recibido más de cien visitas procedentes de búsquedas en Google relacionadas con las ladyboys. A alguien le interesa el asunto, vamos. Aunque nadie quiera decir en público que quiere probar qué es eso del amor con manivela.

 

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6 comentarios

  1. Sara Hoshi dice:

    ^_^
    Dios, Luis. Sólo después de llevar 3 semanas aquí entiendo mucho mejor tus posts, no es que sea bizarro, es muuuuy bizarro todo…
    Carmelo estará orgulloso sin duda! 😛

  2. jesus dice:

    Brutal, como varia la existencia cuando te ves al borde de ella, que habra pensado realmente, que tras la operacion, sintio su miembro fantasma cerca del gaznate? Ahora, un monje budista tiene que prescindir de su apetito sexual al completo tengo entendido, vaya un celibato y los ladyboys no seran monjas de clausura ¿tanto habra cambiado el chaval? o ¿sera una estrategia para cepillarse el templo al completo?!

    • A saber. Estuvo como monje durante unos meses, que es lo normal. Vivir en el templo y convertirte en monje durante unos meses, para luego regresar a tu vida normal. Que es lo que hizo nuestro amigo. Muy pocos se quedan toda la vida en el templo.

      El desorden que debía tener el chaval en la cabeza era de órdago. Ahora soy ladyboy, ahora monje… ¿qué será mañana? 🙂

  3. Aaron dice:

    Mierda…….. Que transformación, hace unas semanas cuando mi computadora funcionaba vi un documental de un club en pattaya de ladyboys y es uno de los clubes mas populares en este ambiente. Realmente muchas de ellas parecen mujeres, se ven muy femeninas. Pero creo que una vagina de nacimiento es un incomparable feeling aunque aquí estoy hasta la shit con la mujer latina pues no me gustan mucho, y lo mio son las thais mujeres, es que la cultura,la musica,el buda,los templos,la comida,las fiestas. Esta a otro nivel……

  1. 21 abril, 2014

    […] de todo menos aquello que esperaba. No son sólo las mujeres con manivela. Tampoco los hombres que un día deciden ser mujeres y luego se convierten en monjes de clausura. Ni la marabunta de gays sin camiseta pero mojados celebrando el año […]

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