‘Resacón 2’, ¿fiel retrato de Tailandia?

Resacón 2 Ahora en Tailandia

Tailandia no es el país más querido por Hollywood cuando les apetece buscar un destino que suene exótico, aunque ha tenido sus momentos. Sin embargo, cuando se trata de perder la cabeza y de drogas, a la industria del celuloide le gusta Siam.

No sólo a los americanos. A las productoras asiáticas les apasiona lo de grabar mafias del Sureste desde Bruce Lee y su Big Boss. Los hongkoneses van un paso más allá y, ya que hay que sacar tramas criminales en Tailandia, pues incluyen también a mujeres con manivela que se camelan a honrados policías. Que los tópicos no cesen.

Sin embargo, nada tan popular en los últimos tiempos como Resacon 2, ¡ahora en Tailandia! La cinta puede tener ya cuatro años, pero aún está en boca de muchos que vienen de visita. Yo la vi en Bangkok -por cierto censurada-, y desde entonces mucha gente me ha preguntado por ella.

El pasado fin de semana, dos lectores me escribieron con la misma duda. ¿Hasta qué punto me puedo creer el Bangkok de Resacón 2? Me comentaron que la han estrenado en televisión y que fue una buena excusa para volver a verla.

Si bien hasta ahora no encontraba un gran interés en ello, acabo de revisionarla en un vuelo de varias horas y, bueno, he de decir que tiene su gracia. Me reí en su momento y también ahora. No es una comedia que pueda colarse en lo más grande del género gamberro, pero Tailandia aporta guindillas y tiene sus momentos.

Y he de decir que sí, Resacón 2 tiene mucho –muchísimo– del Bangkok real. Al menos de una de sus caras.

 

Está todo muy sucio pero tiene su encanto

 

hotel bangkok resacón

El hotel está hecho un desastre. Y bien cierto es que hay tugurios así, una pena que no sea un lugar real.

La película maneja una tesis muy bien. Bangkok es un lugar que puede hacerle perder la cabeza a cualquiera. Su noche es tan salvaje y está todo tan distorsionado que más de uno queda enganchado al ritmo de esta ciudad. Obviamente, ese no es el único Bangkok real, pero sí una de las facetas de la ciudad.

Para ello, no quería la película mostrar las localizaciones más elegantes de la capital tailandesa. A excepción de un lujoso hotel, la mayoría de escenas fueron grabadas en el barrio chino, uno de los más antiguos y más abandonados en muchas de sus esquinas. Ideal para mostrar decadencia.

Se criticó mucho en su momento el hecho de que el hotel no era un lugar real en Tailandia, sino un tugurio estadounidense. Se nota en varios aspectos, pero es una película y no un documental. La intención no fue ceñirse a la realidad, y lo de editar y montar se entiende cuando se trata de ficción.

No obstante, en Bangkok hay chiringos aún peores. No suele ir mucha gente a dormir en ellos, porque por 15 euros hay lugares decentes. Pero yo recuerdo un hotel -por llamar hotel a aquel nido de bichos- justo al lado de la estación de Pra Khanong que costaba cien míseros bahts. Ni tres euros.

Fuimos allí un sábado a las 7 de la madrugada porque no nos creíamos lo que nos contaba un chalado en el garito del ascensor en el restaurante; tugurio que, por cierto, bien hubiese conjugado con Resacón 2. En el supuesto hotel, las habitaciones estaban presididas por un colchón amarillo cubierto únicamente por una toalla y la ventana tenía rejas carceleras.

Peor era el lavabo, con una cañería con un agujero por donde se escapaba el agua fría como única ducha. Jamás me hubiese quedado a dormir allá, pero merecía una visita. Era incluso peor que la pensión americana del film estadounidense.

Que nadie se piense que Bangkok es tan fea como aparece en Resacón 2, pero barrios echados a perder hay muchos. Además del horripilante tráfico, la marabunta de gente y las bolsas de basura ardiendo en el asfalto, a falta de contenedores. Esa es una parte de la capital.

Luego está lo bonito de la ciudad, las gigantescas infraestructuras y el lujo de muchos sitios en Bangkok. Pero eso no funciona en una cinta de borrachera.

 

Monjes y manivelas

 

monje manivela

Algunas escenas pasaron por las manos del censor tailandés. Las manivelas, por ejemplo, fueron pixeladas para no herir la sensibilidad del espectador. No fuese que luego no pudiese dormir.

Mujeres con manivela y monjes de naranja, ¿puede haber algo más trillado? Y sin embargo, funciona. Pocos tópicos se recuerdan tan fácilmente como las señoritas con colita y los tipos más venerados de Tailandia. No podían faltar en una película así.

Sus apariciones, no obstante, fueron ligeramente censuradas en los cines tailandeses. Porque la audiencia siamesa puede sentirse ofendida al ver lo que cualquiera puede encontrarse cualquier noche en Nana. Al menos si nos referimos a las mujeres del siglo XXI. Y lo de ofender al budismo no es opción aquí.

Para mí, de lo más divertido de Resacón 2 es todo lo que tiene que ver con el monje budista que se llevan de picos pardos. Sin duda en la película se hicieron la picha un lío -que no la manivela- con lo del silencio en el budismo. Pero todas las escenas que tienen que ver con el monje son desternillantes.

Vale, es casi imposible que un anciano de naranja y en silla de ruedas, haciendo votos de silencio, empiece entre tetas y acabe entre rejas. No cuela que la policía arreste al monje con la identificación de un adolescente. No porque esa no sea una excusa que sirva para una policía tan pintoresca como la tailandesa, sino porque la religión está por encima incluso de las mordidas.

Lo menos creíble de toda la película es todo lo que tiene que ver con el de naranja, pero como entretenimiento, para mí fue lo más divertido. Sin olvidar lo mal que lleva el budismo del baht lo de las tradiciones con el consumismo, en la cinta fueron transgresores. Donde sí lo clava Resacón 2 es en su periplo con las ladyboys.

¿Hay alguna escena más recordada de Resacón 2 que cuando se revela que Stu acabó con una manivela entre sus piernas? La broma y el juego de palabras con Bangkok como bangpolla en inglés tiene lo suyo. Y, bueno, anécdotas así hemos visto muchas los que llevamos tiempo por aquí.

Es más, recuerdo varias ocasiones en las que colegas de visita han acabado donde precisamente dijeron que no iban a acabar. “Lo malo del momento no fue el sexo, sino cuando al acabar ella me pidió un abrazo“, me comentó un amigo que no estaba preparado.

Más allá de lo divertido del caso -y en la película queda bien claro-, el asunto no ha de ir a más. Los bares de manivelas en Bangkok están llenos de hombres cada noche y la demanda es real. Los hay que vienen a Tailandia queriendo ver templos y otros que quieren señoritas con colita. Cada uno a lo suyo. Que para algo la libertad sexual existe y nadie ha de dar explicaciones por lo que haga en su intimidad, mientras exista consentimiento.

Saliendo un poco de Resacón 2 y como apunte, hay situaciones que están muy fuera de lugar. Antes he comentado que en la industria de Hong Kong vio interesante contar con una ladyboy en uno de sus últimos pelotazos, The White Storm. Lo que no fue nada elegante es que Nick Cheung, actor hongkonés que apareció ante la cámara besando a la estrella con manivela siamesa más popular, Nong Poy, acabó hablando mal de ella. Incluso comentó que tuvo que ver porno para convencerse de su condición sexual. Que yo sepa no besó a ningún hombre, ¿sería porno con manivela en lo que tan interesado estaba?

 

“Bangkok lo tiene”

 

Lo mejor de la película. “Bangkok has him now”. La frase que repiten más de una vez y que en la versión doblada al español se tradujo como “Bangkok lo tiene”. Con una sola frase se deja claro lo que le ocurre a mucha gente en esta ciudad.

La capital de Tailandia es uno de los lugares más divertidos que puedes encontrar. También uno de los más pintorescos y decadentes. Y sin duda uno de los lugares donde cualquiera puede perder los papeles y abandonarse a sus placeres. Sin duda, esto está cambiando, pero es esa realidad que buscó Resacón 2.

El retrato que se hace de Bangkok está cargado de inconcreciones, pero la tesis es la misma. Y, para muchos, es real y la viven en sus carnes.

Quizás la puesta en escena está demasiado cargada de tópicos. Los elefantes por las calles de Bangkok son casi imposibles verlos y los monos aún más. Están en la cinta para ambientar más, igual que el gorro vietnamita -a los americanos les encanta llevarlo aquí como a los sajones el traje de flamenca en Barcelona- o la Fanta servida en bolsas de plástico.

¿Hay tanta mafia como la película deja ver? Bueno, hay mucha y disparos en Bangkok siempre han sido habituales. Pero ni la capital es tan peligrosa ni tan decadente. Sólo se ve lujo en Sirocco, uno de los dos sky bars más exclusivos de la ciudad. Más popular desde que salió en la película, igual que pasó con las islas Phi Phi tras estrenarse La playa.

Como opinión personal, en algunos momentos parece que Resacón 2 no se ambientase en Bangkok, sino en Nom Pen, la capital de Camboya. La selva es cada vez menos selva en la capital tailandesa, por mucho que le pese a algunos de los que llevan anos pateándose el Sureste. Fernando Sánchez Dragó también dice que ya no es lo mismo, aunque siempre acabe dándose homenajes.

Como nota curiosa sobre Resacón 2, me hace gracia el tema de la boda. Un enlace a la americana en plena costa tailandesa, con la familia de ella hablando un perfecto inglés y un futuro suegro de Stu que contenta a su odio criticando al casi marido de su hija. Hablar del sin sot aquí hubiese estado de más.

Para mí, Resacón 2 no es una comedia a elogiar, pero tiene su punto. Y si bien es una película y no puede tomarse nada al pie de la letra, tiene una buena tesis sobre lo que puede ocurrir en Bangkok. No sobre lo bonito que es el amor aquí, sino con cómo puede engancharte. Bangkok nos tiene a muchos.

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4 comentarios

  1. brain dice:

    He visto vídeos mofándose de cuando la escena del beso y la cara que ponía él. La verdad es que muy buen actor no es xD. De todos modos que te bese Rupaul aun se entiende, pero nong poy precisamente que hasta las propias mujeres reconocen que esta mejor que ellas…

  2. NONAME dice:

    […]“Lo malo del momento no fue el sexo, sino cuando al acabar ella me pidió un abrazo“, me comentó un amigo que no estaba preparado.[…] Está claro: Dios da pan a quien no tiene dientes. xD

    Y a Nick Cheung ya le vale.
    Aunque no sabemos sus inclinaciones, puede que sea gay…

    Las películas de Hollywood siempre tiran de tópicos, pero es cierto que si a la mayoría de occidentales nos preguntan sobre Siam, lo primero que se nos ocurre son las manivelas, los monjes y el muay thai. No sé si Bangkok Dangerous también pecará de lo mismo (No la he visto, ni ninguna de la saga Resacón).

    Por cierto, tu descripción del hotelucho me recuerda a lo que me han contado sobre las Chungking Mansions de HK. Tiene que ser un lugar maravillosamente divertido.

  3. Quizás lo que le pasó al bueno de Cheung es que se le levantó el amiguito y en el set de rodaje le hicieron la coña. Lo dicho, Nong Poy puede parecer cualquier cosa menos un hombre…

    ¡Y Chunking Mansions es un clásico! Me he alojado dos veces allí y siempre han salido bonitas historias. La última vez estuve con dos amigos en la planta más alta de la torre y bajarla entera por las escaleras es una experiencia llena de sorpresas. La habitación no estaba mal, abrías la ventana y te topabas con un montón de cañerías sucias a menos de medio metro y todo se inundaba de olor a curri. También he dormido en Mirador Mansions, justo al lado. Mucha gente critica estos dos edificios, pero son de lo poco que queda al estilo del Kowloon antiguo antes de que fuese derribado. Y merecen una visita 😉

  4. Aaron dice:

    Que nadie se piense que Bangkok es tan fea como aparece en Resacón 2, pero barrios echados a perder hay muchos. Además del horripilante tráfico, la marabunta de gente y las bolsas de basura ardiendo en el asfalto, a falta de contenedores………… Esa es una parte de la capital. Mierda realmente analizando estas palabras y la película, cualquiera que nunca ha visto nada de Tailandia, en esta película creo que nadie pensaría ir a visitarla, aunque creo que la película da risa y entretiene, creo que quisieron hacer una película con un humor negro y sucio. Creo que usted colega lo explica muy bien en el ultimo párrafo………… Para mí, Resacón 2 no es una comedia a elogiar, pero tiene su punto. Y si bien es una película y no puede tomarse nada al pie de la letra, tiene una buena tesis sobre lo que puede ocurrir en Bangkok. No sobre lo bonito que es el amor aquí, sino con cómo puede engancharte. Bangkok nos tiene a muchos.

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