Tomboys, los hombres ‘sin colita’ que arrasan entre las ‘guapas’

Tomboys masculinos Tailandia

Todos ellos nacieron sin colita y se dedican al mundo del espectáculo.

La diversidad sexual en Tailandia es como el menú de un restaurante chino. Un mejunje de muy pintorescas opciones en el que uno encuentra de todo menos aquello que esperaba. No son sólo las mujeres con manivela. Tampoco los hombres que un día deciden ser mujeres y luego se convierten en monjes de clausura. Ni la marabunta de gays sin camiseta pero mojados celebrando el año nuevo.

Porque en la capital mundial de las señoritas con colita las mujeres no se podían quedar rezagadas. Y por eso existen los tomboys. La versión por mujeres y para mujeres de los ladyboys. Vamos, chicas que un temprano día descubren que quieren ser chicos y se transforman en chicos. Pero con algunas peculiaridades en su versión siamesa.

Muchos dicen que los tomboys son lesbianas. Y que igual que en Occidente se conoce la versión de la marimacho camionera que hace las veces de muchacho, por estos lares tenemos a los tomboys. Pero como le digas a uno de estos chavales que nacieron mujeres que son lesbianas se enervará más que tu vecino barcelonista como le hables estos días de fútbol.

Y  luego está el detalle más importante de los tomboys. El público que buscan no son lesbianas. Sino chicas muy femeninas y a las que les gusten los hombres. Y de la misma forma que quienes se meten en la cama con señoritas de tres piernas no son gays, las mujeres tailandesas que se van con tomboys no buscan un amor de bollería.

 

La ‘carnicera’ que te come la merienda

 

Tomboy fea Tailandia

De paseo entre centros comerciales. Foto: Patrick Winn

Un tomboy tiene dos miradas. Una es la que le dedica a las mujeres que le gustan. Y la otra es la forma en cómo mira al resto de los mortales. Con una cara de mala leche que ni el malote del barrio. Y tiene su sentido. Igual que una ladyboy intenta buscar la versión más femenina posible e intenta ser dulce y amable, el tomboy quiere ser más hombre que el hombre. Y por eso va de duro.

Un americano me dijo un día que es el complejo de la entrepierna. Vamos, que si los hay que siempre buscan bronca o se compran el coche muy grande para compensar un miembro pequeño, pues el tomboy sufre esa carencia de colita hasta el límite. No es que la tenga pequeña. Es que no tiene.

Moda para tomboys

No es raro ver a tomboys haciendo de modelos para firmas de moda masculina.

Como hombre de ojos redondos, ese carácter  llega a ser un coñazo a veces para mí. Porque un tomboy en un restaurante puede pasar de ti y mirarte con desprecio si le estorbas cuando hay alguna presa a tiro. Será su masculinidad, pero cuando hay una mujer de blanca piel y mirada bonita, pierden el culo como cualquier hombre a las cuatro de la mañana en una discoteca.

Hace unos días con unos amigos tonteábamos con unas muchachas en un club donde las señoritas son de cristal. Vamos, que ni las toques. Ellas eran muy receptivas, pero rápidamente aparecieron cuatro tomboys a protegerlas del demonio masculino y a competir con nosotros. Y nos ganaron.

Porque los tomboys son competencia para el género masculino en busca de amor. Y es que estas mujeres vestidas de hombre no buscan lesbianas. Sino chicas que se sientan atraídas por los chicos y puedan sentir curiosidad en tener un amante sin colita. Por eso, los anglosajones las llaman butcher, carniceras. Te comen la merienda cuando menos te lo esperas.

Le pasó a un amigo íntimo. Un día, le presentó a una supuesta amiga que es tomboy a la que por aquel entonces era su novia. La suya era una joven de blanca de piel, origen chino, elegante y muy guapa. Ella y el tomboy se hicieron amigas. Tomaban café, salían de fiesta, chateaban y se contaban sus historias, mientras mi amigo tenía que viajar por todo el mundo para pagar las facturas.

Por supuesto, mi amigo perdió a su novia y también a su amiga tomboy, a quien desde entonces le dedica el apodo de perro. ¿Qué le ofreció esa mujer vestida de hombre que encandiló a la muchacha de blanca piel? Dinero y la comodidad de hacer lo que le diese la gana. Con el tiempo, mi amigo se dio cuenta de que el tomboy le hizo un favor, aunque esa es otra historia.

 

¿Por qué una muchacha se va con tomboys?

 

Tomboy She

Fotograma de la película ‘She’.

Dejando a un lado a las mujeres que son lesbianas, una muchacha heterosexual puede sentirse atraída por un tomboy y buscar algo con él. ¿Por qué? Básicamente, por los mismos motivos que llevan a un hombre a tener algo con una ladyboy. Las tomboys tienen algo que ningún hombre puede ofrecer. El hecho de conocer a la mujer como mujer.

En el caso de los ladyboys, tienen su público en buena medida gracias a su facilidad en ofrecer sexo y a saber qué quiere un hombre. Con los tomboys, bastantes mujeres lo explican sin pudor. Se van con ellas porque las entienden. Como mujeres.

Sólo que aquí hay algo a tener en cuenta. No está mal visto que una mujer tenga algo públicamente con un tomboy. Se ve incluso bonito. Mientras que lo del tipo que se va con un ladyboy a veces sirve para la mofa. Películas y series sobre tomboys que consiguen el amor con una linda joven hay muchas. She es una de las más populares, pese a ser un dramón de campeonato.

Se ven muchas parejas formadas por una chica guapa y un tomboy haciéndose fotos de paseo por el centro comercial. Ladyboys en planes románticos no se ven, a menos que te acerques a algún turbio garito cuando los gatos y los katos -de kathoei- son pardos.

 

La escasez de hombres, primer motivo

Puede parecer surrealista, pero muchísimas jóvenes en Siam descubren lo que es el amor -y un poquito de sexo- gracias a un tomboy. Porque este lado del mundo sigue siendo bastante más reservado y pudoroso, aunque en Pattaya y en las zonas de ocio en Bangkok pueda parecer lo contrario.

Yes or No película tomboys

‘Yes or No’, otra película de tomboys muy popular que lleva ya dos entregas. Son divertidas, dadles una oportunidad.

Una adolescente no tiene tanta libertad como en España. Los horarios se respetan en casa y lo de sofocar pasiones en un lavabo no se estila. Y para más inri, las escuelas sólo para mujeres son muy habituales. Y ese es el terreno fértil para los tomboys. En una escuela donde sólo hay chicas, los tomboys siempre se convierten en reyes. Como las ladyboys en las cárceles de hombres.

Cuando van a la universidad y empiezan a tener independencia, la mayoría de chicas deja a un lado a sus tomboys.

 

El punto justo de masculinidad, segundo motivo

Más importante que la escasez de hombres, muchas mujeres se van con un tomboy porque les ofrece lo que ellas quieren. Alguien que pasee con ellas por los centros comerciales, pague las copas y encima cargue con su bolso. Los buenos novios en Tailandia han de cargar el bolso de ellas y de esos hay pocos. Así que para esos menesteres están los tomboys, una especie de pagafantas sin colita.

Luego está lo del sexo, pero igual que el pagafantas se mete en la cama con su amada pero no le tocan el miembro sin hueso, el tomboy tampoco recibe placer. Aunque de eso hablamos luego. Así que las mujeres que se buscan un tomboy para disfrute personal y que les carguen el bolso lo tienen todo ganado.

A las chicas que suelen irse con un tomboy las llaman dii. Estas diis suelen ser muy femeninas, ir siempre bien emperifolladas y tener dejes de señoritas de bien. Pese a que muchas en realidad han sido señoritas que fuman en otro momento. No quieren a un hombre pese a ser heterosexuales. Porque lo que les interesa es imagen y vivir ese tipo de vida.

En algún momento, claro, la dii se cansa del tomboy y descubre que algo le falta a su amante entre las piernas. Es uno de los motivos que vuelven más desdichados a los tomboys. La naturaleza se abre camino y, al final, una mujer que es heterosexual acabará yéndose con un hombre. Sobre todo si quiere tener hijos.

 

Necesidad de bahts, otro motivo clave para la relación dii-tom

Cómo no. Siendo los tomboys dados a pagar copas, cenas y a mantener a sus amadas cual pagafantas, más de una se tira del cuento para que le paguen las facturas. Muchas diis son chicas que trabajan en los bares donde puedes alquilar a señoritas para que beban contigo. Otras en las casas de masaje. Suelen ser guapas porque el tomboy paga y él es más exigente que un farang.

Yes or No película tomboys

Escena de ‘Yes or No’. La película es bastante divertida y trata el asunto con humor.

Y tienen su éxito entre estas lagartas que buscan unos cuantos bahts para mantener un estatus de vida superior al que tienen. También porque el farang que se va con la señorita que baila en la barra de un bar luego quiere hacer cosas con la susodicha. El tomboy, en cambio, se pasea con ella de tiendas y le lleva el bolso. Al no tener salchicha, pues no pide pan con el que cubrirla.

Un tomboy adinerado pagará lo que sea con tal de mantener a su dii si ésta es una de las más guapas. Pero puede llegar hasta a ser un calvario para él. ¿Os acordáis de mi amigo cuya novia de blanca piel se fue con un tomboy? Pues ese tomboy, a quien él empezó a llamar perro, acabó siendo un ángel que se llevó a un demonio blanco de su casa. Y es que lo único que hace la nueva dii es sacarle bahts y regalos al tomboy, que paga por todo lo que ella consume e incluso el techo que le cobija.

 

Una forma de sexo en la que sólo una disfruta

 

tomboys sexo

Escena subidita de tono de la película ‘She’.

En otras ocasiones hemos dicho que el sexo cuando hay ladyboys de por medio puede lubricarse en exceso. Hay demasiado grumo. Y la ladyboy, no lo olvidemos, nació hombre. Por lo que tiene menos remilgos a la hora de probar todo. Los expertos en la materia dicen que mejor que no hayan pasado por el quirófano, ya que así mantienen todas sus ganas.

No pasa lo mismo en el sexo entre mujeres heterosexuales y tomboys. El tomboy no quiere que se le catalogue como mujer. Así que se resigna a no disfrutar en la cama y satisfacer únicamente a la mujer. “No se puede tener sexo con un tomboy, porque hay algo que falta”, se suele escuchar en boca de muchas mujeres. Vaya, para ellas si no hay penetración el resto no cuenta.

Inciso: los cinturones con colitas de plástico para mujeres no existen en Tailandia. Los remilgos de los que hemos hablado antes prohíben la venta de artículos sexuales y la apertura de sex-shops. Así que los tomboys no pueden tener miembro ni siquiera de plástico.

Sin duda, ese puede ser otro de los motivos de la mirada malcarada de muchos tomboys. Ni siquiera llegan a malfollados, simplemente se quedan con las ganas. Siempre. Y es parte del pacto con la dii. Un futuro bastante incierto para ellos, ya que en algún momento la chica se acabará yendo con un hombre, algo que no pasa en las relaciones entre lesbianas.

A menos que, claro, todo se enrede hasta el límite. Como con la pareja de abajo.

ladyboy y tomboy

Pond y Ben son únicos en Tailandia.

Sin duda, el caso de Pond y Ben es el más dantesco que uno se puede llegar a encontrar. También de los mirados con más extrañeza por buena parte de la sociedad siamesa. Pero es quizás algo natural y, sin duda, destinado a funcionar. Ella es él. Y él es ella. Porque Pond es una ladyboy. Y Ben un tomboy.

Son conocidos en Tailandia. El público les miraba raro al principio, pero al final se han acostumbrado a ellos. No suele pasar que dos personas travestidas vayan cogidas de la mano. Ahora mismo, llevan juntos ya más de seis años y tiene pinta de que va a prosperar, con la idea de los hijos de por medio.

Pond nunca tendrá que temer que Ben se vaya con otra chica. Ni al contrario. Porque los dos viven en la misma situación. Y funciona de forma que ellos mismos dicen que “se trata de amor, sólo la sexualidad es diferente”. La verdad es que en la cama ha de ser curioso.

Por supuesto, quieren tener hijos. Lo que puede llegar a ser bizarro, pero hasta me resulta tierno. Seguro que Ben sonríe muchísimo más que la mayoría de tomboys que mañana me cruzaré por la calle.

 

Valora el artículo

También te puede interesar...

17 comentarios

  1. Brain dice:

    Me encantan tus posts… Son muy amenos gracias al toque de humor que les pones. En especial este 🙂

  2. Charlie dice:

    Interesante artículo. Desconocía totalmente este concepto y está perfectamente explicado, como siempre…

  3. En esta vida todo hay que tomárselo con humor. Gracias por leerme 😉

    • Karen dice:

      En realidad desconoces el tema totalmente, deberías adentrarte más y hacer una verdadera investigación, si es que te consideras profesional, solo porque les hacen más caso a chicas que visten como hombre que a ti y a tus amigos, y tengas una, dos o tres experiencias 🙂 no quiere decir que tu artículo sea verídico. ¿Quieres un estudio real sobre las chicas Tomboy? mándame un correo para demostrarte cuán necesitado de información correcta está tu artículo, con gusto te ayudo.

      • Hola Karen. Lo que quieras aportar, yo encantado. Si dejas aquí tu opinión y sobre todo tus experiencias, que creo que a eso te refieres, yo lo comparto en el artículo. Y así queda aquí plasmado. Cada uno tiene su visión y se han de respetar todas. Si prefieres comentar algo por correo, puedes escribirme a luis@bangkokbizarro.com. ¡Saludos!

  4. vicctor15 dice:

    ¡Enorme! Gran artículo.
    Lo que una vida, casi, sin sexualidad deberá de ser muy aburrida para un tomboy.

  5. Raleigh dice:

    Los “perros” lagarto …. jajajaja … que grande Luis! 😉

  6. 3b dice:

    Joder amigo, pues como esto pase aquí en España ya me veo yo suicidandome xDD si tengo que estar manteniendo a una “DII” =(HETEROVICIOSA en España) y encima sin sexo juas.
    Esta bien el articulo,es bueno saber más.
    Pensaba que las Tomboys se iban con lesbianas, bueno que eso de Tomboy en estas tías será solo el mote, digo, que como las describes parecen más bien BUTCH STONE (por lo del sexo y el comportamiento) aun que de camioneras tienen más bien poco xD.

    3b Dyke Lesbian, salud.

  7. Chris dice:

    Debo decir que me encanto tu post la verdad me considero una dii ya que a pesar que tengo novio y me gustan los chicos siempre he tenido la curiosidad de conocer a un hermoso tomboy con el cual salir aunque no soy del tipo que dejaria que mi tomboy pagara todo xD

  8. Jane dice:

    *Una hermosa tomboy dirás Chris.

  9. milena dice:

    super entretenido, pero se nota la ignorancia jajaja vida no sexual? si no tienen ”penetracion de la colita” no hay sexo? se llama pene, y lamento decirle muchachos que nada en la mujer gira al rededor de un pene, ni si quiera el sexo, esa pobreza de imaginación sexual es lo que me hace entender porque hay tantas heterosexuales insatisfechas…

  10. ESTANDO en ki dice:

    Ja ja, me gusto el articulo, que me hizo gracia.
    Yo soy una tomboy, vamos, que soy igual que las de la foto ( las modelos).
    Pero me a hecho gracia saber que en Tai no quieren que se las llame lesbianas y que prefieran irse con heteros, que cosa más rara…. si después se acaban yendo con un hombre (tarde o temprano), aunque yo le quite la novia a un hetero, pero ella no era hetero era BI y eso tenía un pase xD.
    Aunque eso de no disfrutar del sexo xDDD eso si que es extraño, bueno, ellas se lo pierden xD.

  11. Aaron dice:

    Tailandia es el país con mas variación sexual en el mundo. Pero realmente mejor asi al natural, mujer 100%. Una pregunta como es la industria pornográfica en Tailandia, paga bien? es legal? Esta pagina esta buenisima, supuestamente aquí todas son tailandesas…………..http://realthaisluts.com/porn/thai-sex-toys/

    Lo que no se es si esta pagina es de Tailandia, parece americana ya que hay algunos threesomes con mujeres caucásicas.

  12. ZeKi dice:

    Alguien sabe donde puede ver la película de She en español?

  13. iliadde dice:

    Cuantas cosas estoy aprendiendo hoy sobre la sexualidad en Tailandia xD. Cada vez quiero leer mas post xD

  14. Carlos dice:

    Donde yo vivo, medio año, en Argentina hay también así una pareja cambiada. El, que ahora es ella, es Karen y ella que ahora es el, alexis. Y tuvieron un bb. Lo tuvo el, que ahora es ella. Complicado pero real

  1. 24 septiembre, 2014

    […] los tomboys, esos chicos que nacieron sin colita y vendrían a ser la versión femenina de los ladyboys, no sólo les gusta llevarse a las guapas. También les va lo de dedicarse al mundo de la […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *