Navidad, desparrame y gentes de todo pelaje

Navidad en Nana, Bangkok

Nana Plaza también se ha puesto bonita para recibir a la Navidad. Foto: Stickman.

David y yo nos criamos en el mismo barrio de extrarradio. Mientras fantaseábamos con las chavalas de clase que nos hacían tilín, nos pateábamos varios polígonos industriales hasta llegar a un Carrefour. En aquel mastodonte comercial podíamos escuchar lo último de Héroes del Silencio en aquellas extintas cabinas con auriculares, reliquias hoy en nuestra era digital.

No les gustábamos a los tipos de seguridad de aquel Carrefour. Cuando nos veían manosear algún disco de Triana más de un par de minutos nos echaban de allí. “Aquí se viene a comprar”, vociferaban. Y pesetas nosotros, la verdad, teníamos tan pocas como aparentábamos.

Al bueno de David, mucho más espabilado que yo, le debo demasiado. Es uno de los culpables de que yo sea un tipo que me junte con gente de cualquier pelaje. Esa fue una de las lecciones que mi amigo me regaló precisamente en unas navidades en nuestro barrio. Algo que hoy, en Asia, tiene más sentido que nunca.

En nuestra escuela todos intentábamos esconder nuestras miserias. Ir al calor de los triunfadores y ningunear a los demás, elitismo tonto de la adolescencia. No era el caso de David, quien me enseñó que cualquiera puede enseñarte algo. Y que hasta el que otros piensan que es el más tonto de la calle puede darte una lección. Eso lo había aprendido él al vivir en la cara más dura de nuestro barrio, donde se repartía heroína y las familias más humildes trataban de llevar una vida digna.

Si has seguido leyendo hasta aquí, seguramente no entiendas por qué diablos te cuento todo esto. ¿Y qué carajo tiene que ver esta mandanga con Bangkok, las manivelas y las arañas? Pues hoy, en Navidad, mucho. Y eso que a mí las fechas señaladas y estas celebraciones me importan un comino.

Lo de juntarse con gente de cualquier pelaje es básico en esta parte del mundo. Una de las mayores alegrías que puedes llevarte en este país y, bueno, en prácticamente toda la zona.

 

¿Lo mejor de Tailandia? Su gente

 

Navidad en Tailandia

Juntarte con quien menos te lo esperas es de las mejores recompensas que puede darte este país.

Todo eso que dicen es verdad. ¿Lo mejor de Tailandia? Sin duda, su gente. Pero con un matiz muy importante. Cuando yo digo que lo que más quiero de este lugar son las personas que viven por aquí, no me refiero a los locales. Sino a los tipos -y tipas- como tú y yo que un día deciden venir por aquí.

Eso de que los tailandeses son una gente muy maja y demás es pura mercadotecnia turística. Se ha vendido muy bien esta población y el turista viene predispuesto a encontrarse con personas majísimas, así que tras cuatro sonrisas de un par de camareros ya se hacen a la idea. Entre los siameses -como en cada casa de vecino- hay de todo. Bueno y malo.

Lo realmente fantástico de una ciudad como Bangkok es conectar con gente de lo más dispar de cualquier parte del planeta. Sin importar si son hombres o mujeres, la edad que tienen, el lugar de dónde vienen o lo que les gusta hacer. Como decíamos, gente de todo tipo de pelaje.

Situaciones dantescas se convierten en rutina. Un día normal a las ocho de la mañana, sin comerlo pero sí bebiéndolo, te ves atrapado entre las tetas de una mujer con manivela y la chaqueta de un amigo que se olvidó en el garito anterior. En la mesa de al lado brindan tus colegas y todos veis la estampa como algo normal. A ver cómo le explicas eso a tu tía Antonia cuando pases por el pueblo.

Siempre he opinado que, por lo general, los españoles somos un pueblo muy endogámico. Nos juntamos con gente de nuestra misma edad, de profesiones similares y hasta por chorradas como el gusto musical o lo larga que lleva uno la barba. Vivir en un lugar como Tailandia cambia todo eso.

Porque igual una noche -y sólo hablando de españoles- se juntan un señorito andaluz, un policía manchego de excedencia, un granjero leridano y un empresario valenciano. El catalán de barbita recortada le guiña un ojo al madrileño de camiseta arrapada cuando les gusta la misma ladyboy. Y mientras, en mi Barcelona natal aún están dando la brasa con si hay que independizarse o no.

Papá Noel Khaosan

Papá Noel ha perdido los papeles en Khaosan. Foto: Stickman.

Es fácil coincidir con quien viene por estos lares. Al fin y al cabo, ya tenemos en común que un día nos apeteció ir a la otra parte del mundo. Un mes o una vida. Fuese por aburrimiento, ganas de conocer mundo o por vivir una segunda juventud, ya que en Asia es muy fácil vivir como un edonista.

No significa que los que vengan por aquí sean (seamos) mejores. Mi amigo David, por ejemplo, sigue viviendo en nuestro barrio, aunque se cambió de zona. Lo suyo está allí y querer quedarse en el mismo sitio es una opción muy válida. Ni mejor ni peor. Y cada vez que paso por España y nos vemos, en el mismo bar al que vamos desde hace dos décadas, me pregunta si no sería más feliz volviendo a casa.

Hoy quiero dedicarle este texto a ese gran hombre que es David. Pero también quiero dedicarlo a todas las grandísimas personas que me he cruzado por aquí. Incluso gracias a Bangkok: Bizarro he conocido a tipazos y tipazas que ahora son muy buenos amigos. Porque gran parte de la magia de esta ciudad es la gente que te topas en tu camino.

Esta es mi felicitación de Navidad. Unas fechas que antes acostumbraba a pasar con mis padres y que, ahora, las disfruto con los míos aquí. Y eso que estas celebraciones me dan bastante igual. Pero siempre es bueno tener -otra vez- una excusa para celebrar.

¡Feliz Navidad!

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10 comentarios

  1. David dice:

    Hola Luis !!! Qué alegría me has dado con este reportaje. Ahora veo con claridad que dónde vas a ser más feliz , es en este mundo tan poco convencional, donde cada día es diferente y donde vivir a tope, es la norma.
    Me hubiese gustado vivir todo eso contigo pero la vida viene como viene. Un abrazo fuerte y sigue así disfrutando de la socrática

  2. NONAME dice:

    Mis mejores deseos de paz y amor para las mujeres asiáticas (con manivela). ^^

  3. Jaime62 dice:

    Me alegro mucho de que disfrutes de tus vivencias de Bangkog y que sigas así.
    Un Saludo de uno de Badalona, que vive hace años en Barcelona city.

  4. Javier Pérez dice:

    Fantástico, Luís, estupendo artículo con puntillo melancólico tan propio de estas fechas.
    Y, por cierto, gracias por haber aumentado la frecuencia de tus artículos. para los que te leemos con asiduidad, es un maravilloso regalo de Navidad.
    Espero que te hayan sentado bien las tapas del Jamón-Jamón!
    Mis mejores deseos para el 2016

  5. Carlos dice:

    Genial. Muy buen artículo, como siempre, en estas fechas tan señaladas… Lástima no poder estar ahí para celebrarlo con vosotros. Pero bueno, en unos meses me tenéis por ahí incordiando de nuevo.

    Feliz Navidad a todos y próspero año nuevo.

    P.D.: Te debo el feedback todavía. No me regañes, es que no tengo mucho tiempo. Pero al final todo llega.

  6. Aaron dice:

    Gente de todo pelaje, interesante eso. Realmente eso parece Tailandia. Hay de todo y todo se mezcla con todo lo de afuera y parece que se mezcla un gran wacho como dicen por aquí. Pero es un wachon, sopón, jugoson,sabrosón,delicioson y bien mezclado. jejejejej

    La tia Antonia, coño ahora mismo me pongo a pensar como seria eso si voy con mi Tia a Tailandia y si me enamoro por alla. jajajajaja

    Y ahora que mencionas que Lo realmente fantástico de una ciudad como Bangkok es conectar con gente de lo más dispar de cualquier parte del planeta. Como lo tomara eso, me pregunto……. jejeje

    Bueno a mi tampoco me importa un comino la navidad, solo parece una excusa para un par de copas. Así que me vendría bien una navidad por las Tierras de Siam. jejejeje

    Lo de juntarse con gente de cualquier pelaje es básico en esta parte del mundo. Una de las mayores alegrías que puedes llevarte en este país y, bueno, en prácticamente toda la zona. Esto que escribes aquí amigo, esto suena interesante, es raro pero realmente nuestra sociedad nos clasifican para todo.

    Bueno Luis, espero pases un gran año nuevo en las Tierras de Siam y espero puedas seguir con estos interesantes y divertidos reportajes.

    Saludos, Aarón

  7. Y ya pronto… ¡año nuevo! Ciertamente, lo de la Navidad me da bastante igual. Pero siempre es bueno tener excusas para celebrar algo. Y gracias a todos los que seguís lo que aquí se escribe.

    Jaime62, a ver si este año ya regresas a Pattaya o quedamos en Barcelona cuando pase por allí. Aunque aún tardaré, creo que antes aterrizarás por aquí.

    Javier Pérez, precisamente quiero volver a retomar un ritmo de publicación de al menos cinco o seis artículos mensuales. Donde más me gusta escribir es aquí, y se agradecen vuestras palabras. Y sí, la cena de Nochebuena en Jamón Jamón fue una de esas excelentes excusas navideñas para montar algo.

    NONAME, tengo preparado un par de artículos de mujeres con manivela, espero que mañana salga uno de ellos. No podemos descuidar a nuestras chicas.

    Carlos, aquí te esperamos con una botella de whisky, amigo, y con una buena charla. Cerraron el mercado de On Nut, pero han abierto otro más pequeñito justo al lado.

    Aaron, nada mejor que contar gente de todo pelaje para vivir algo diferente. Alguna Navidad espero que estés por estas tierras siamesas y nos pongamos al día.

    ¡Un abrazo a todos!

  8. Javier Pérez dice:

    Amén, que te leeremos con fruición!
    Yo estoy que me muero por volver a Siam, y si lo consigo pronto, espero encontrarte para hacernos uno de esos Bangkok NightTour…. Estoy seguro de que valdrá la pena!

  9. VICTOR dice:

    Feliz año Luis,te sigo desde hace dos Me sirvieron muchos tus consejos sobre las mujeres araña en los dos meses que anduve por BB Me gusta como escribes,ya quisiera más de un periodista hacerlo igual que tú
    Venga un abrazo y a ver si tenemos la suerte de coincidir Lo dicho buen año

  10. Aaron dice:

    Si realmente es una tierra alienígena parece una vaina de otro mundo, tengo que irme a Siam parece que todo saldría muy bien. jejejejeej

    Gracias, Luis

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