La economía siamesa se atraganta en la ‘clase media’

Economía tailandesa

Foto: Nana Journals.

Sentados en una terraza de Nana y al calor de los neones cuando empieza la noche, el tema de conversación favorito entre los habituales es el atentado de Erawan y sus consecuencias. Muchos de ellos fantasean con lo que puede ocurrir si Tailandia se derrumba antes de darle otro trago a su cerveza.

Allí, desde las barras que dan a la calle en el soi 4 de Nana analizan el paisaje. Ojean a las chicas en paños menores, a los vendedores de pollo frito, a los sonrientes conductores de tuk-tuk y hasta al ratero que va a la caza de alguna billetera descuidada. “Si dejamos de venir, en este país se mueren de hambre”, dice alguno en voz alta.

A diez minutos caminando de allí, en el mismo templo de Erawan donde se sufrió el atentado, los turistas chinos siguen haciendo fotos. Sólo que ahora algunos no sonríen ni gritan descaradamente como a ellos les gusta. Suben las instantáneas a Renren y Weibo, sus redes sociales patrocinadas por el Partido, recordando que allí murieron algunos de los suyos. Y no pocos de los que viven de sus divisas temen que Tailandia deje de ser su destino favorito.

Cierto es que el turismo está tocado tras el atentado de Erawan, aunque muy lejos de estar hundido. Hay cancelaciones en hoteles y agencias de viaje y, aunque no cesen las colas en los aeropuertos para entrar al país, se teme que el sector no pueda animar el crecimiento económico. Pero, ¿tan importante es el turismo en la economía tailandesa?

El error de cálculo que se suele cometer desde fuera es considerar que la mayoría del dinero que entra en Tailandia procede del turismo. Y es que paseando por el eje turístico de Sukhumvit uno puede pensar que todo el dinero que se genera viene en manos de los que están de paso. Pero no es así.

En números, el turismo representó un 16% del PIB del país el pasado año. Y es una cifra de récord, ya que el Gobierno de la junta militar está tratando de incentivar el sector entre los visitantes chinos para paliar el derrumbe de las exportaciones. Y ese sí es un problema.

Como se explicaba en un excelente artículo la pasada semana en Fortune, las consecuencias de un atentado en el número de visitas es el menor de los problemas económicos de Tailandia. Y es que hay otros dramas financieros económicos mucho más graves.

Porque el conflicto económico de Tailandia es que se ha metido en lo que llaman la trampa de la clase media. En relación al dinero que genera el país y no a las clases sociales. Se ha progresado al calor de la especulación y la fabricación barata, los salarios han subido y la clase media se ha asentado. Pero no se ha modificado el modelo productivo tercermundista.

 

Exportaciones, China y la educación

 

fábrica pescado Tailandia

Las fábricas de pescado enlatado, tan exitosas en Tailandia, tienen verdaderos quebraderos de cabeza para ofrecer precios competitivos. ¿El motivo? Un trabajador del sector puede llegar a ganar 12 dólares al mes.

El fortísimo crecimiento de Tailandia en las últimas décadas fue al calor de las grandes inversiones extranjeras y de lo barato que era fabricar aquí. Basta con mirar las torres de apartamentos y condominios que existen en Bangkok o los enormes distritos fabriles en todo el territorio.

El gran éxito económico de Tailandia en el pasado fue su sector industrial y su capacidad de exportación. Desde la producción alimentaria –arroz, pescado y azúcar mayoritariamente- hasta artículos de mayor valor añadido como automóviles y discos duros.

Su gran problema fue que no se creó nada nuevo. Sólo se han ofrecido, durante años, precios recortados gracias a una mano de obra barata. Como recordaban en Fortune, Tailandia no tiene ni una sola ‘startup’ que haya innovado en tecnología o inventado algo diferente. Todo ha sido copiar y ofrecer mejores precios.

Todo esto iba muy bien cuando en el país los salarios eran bajos y la gente pedía trabajo. Sin embargo, hoy en día el empleo peor pagado son casi diez dólares al día y pocos tailandeses están dispuestos a aceptar ese sueldo.

Un ejemplo claro está en el pescado. Tailandia es el mayor exportador de gamba del mundo y, hasta hace una década, también de atún enlatado. Y las claves de su éxito no tenían nada que ver con la excelencia ni la tecnología. Sino con la explotación laboral.

Las gambas y el atún que llegan de Tailandia siempre han sido baratos porque los barcos pesqueros son, a la práctica, centros de esclavos. Donde inmigrantes trabajaban 20 horas diarias en durísimas condiciones por un puñado de bahts.

Ahora, esta industria se encuentra con dos problemas. El primero es el veto a sus productos que proponen desde la Unión Europea y las críticas que llegan desde Estados Unidos. Y el segundo los altos costes de fabricación del pescado enlatado.

Este mes, uno de los mayores exportadores de atún en conserva me comentaba el problema de su fábrica. Ha de pagar a los trabajadores hasta 12 euros diarios y, aun así, le resulta verdaderamente difícil encontrar gente dispuesta a pasar ocho horas limpiando pescado en una fábrica a 40 grados.

Esta industria tailandesa se encuentra en ese momento en que los salarios son tan caros que ya no pueden competir por precio. Tampoco las cuentas les salen para introducir maquinaria que alivie la carga laboral como se hace en Europa, ya que dichas máquinas son más caras de mantener que los salarios que se pagan.

Inundaciones Tailandia 2011 discos duros

Tailandia ha sido el gran fabricante de discos duros, resistiendo incluso a inundaciones como la de 2011. ¿Pero quién necesita discos duros ahora? Foto: Thomas Fuller.

Es lo que los economistas llaman la trampa de la clase media. Ese momento en que un país logra un alto nivel de desarrollo mediante una fuerte inversión extranjera -la industria nipona automovilística y los fabricantes de discos duros fueron capitales en ello- y el éxito de la fabricación barata. Sin haber creado nada de valor añadido.

Tailandia se encuentra en esa clase media. Los salarios se han multiplicado y la población tiene coches, casas de propiedad y tarjetas de crédito. Sobre todo tarjetas. Tienen unas necesidades de país desarrollado, con salarios mejores y precios elevados, pero un modelo productivo de país subdesarrollado. Basado en la fabricación barata y en la copia. Esa es su clase media, a mitad de camino entre uno y otro lado.

En el sector de los discos duros, sin embargo, habían muy buenas intenciones. En ello sí que logró Tailandia encontrar una ventaja competitiva. Pero, claro, ¿quién necesita discos duros tradicionales hoy en día? La industria mira ahora hacia los discos SSD y aquí hicieron la vista gorda. Un error que ahora saben que van a pagar caro. Y eso sin tener en cuenta que el futuro pasa por la nube y no por almacenar discos.

Para rematar la situación, China. Porque Tailandia es de esos países que más sufren el cambio de escenario del país más poblado del mundo. La recesión de la mayor fábrica del planeta y la devaluación del yuan ponen a Siam en una posición mucho más delicada.

Muchos temen por los turistas chinos en Tailandia, que representan el 85% del crecimiento del número de turistas y son quienes han logrado que el sector remonte y compense la caída de exportaciones. Aún con su escasez de modales y enfureciendo a muchísimos tailandeses. Y los mismos que dejarán de tener dinero para visitar Bangkok y Chiang Mai si su moneda sigue bajando. Pero el principal problema no es un descenso del turismo, sino la competencia que ofrece China.

Si para la industria tailandesa es cada día más difícil exportar sus productos por lo caro que es fabricar aquí, unos precios más bajos desde China gracias a su yuan depreciado ponen a Siam contra las cuerdas. ¿Medida de urgencia? Seguir devaluando el baht.

A principios de año, el Gobierno militar aún se pensaba dos veces lo de devaluar su moneda. El país está terriblemente endeudado y ha de devolver esos préstamos en dólares. Pero el histerismo ante la caída de las exportaciones hizo que se empezase a devaluar el baht. Este otoño puede haber un tercer recorte de los tipos de interés del país. Y eso aún devaluaría mucho más el baht, que está en mínimos históricos contra el dólar.

Una solución a todo esto hubiese sido apostar hace un par de décadas por la educación del país -su modelo educativo y no lo de reverenciar a los poderosos- y fomentar el pensamiento crítico y la innovación desde la escuela. Lo mismo que hicieron Japón y Corea del Sur en su momento.

Pero eso en Tailandia nunca se concibió como una posibilidad. El colegio sirve de escuela del nacionalismo y se enseña a los niños a respetar a los poderosos. El primer ministro no electo, Prayuth Chan-ocha, ya ha anunciado este año que su reforma educativa se va a centrar en potenciar la historia del país y de la realeza, en educación social y en reforzar los tres pilares del país: Nacionalismo, religión y monarquía.

Escuela nacionalismo tailandia

En la escuela se fomenta el nacionalismo y las jerarquías sociales. En la imagen, la típica celebración con banderas de la realeza y del país. ¿El motivo? Se celebraba el 9 del 9 de 2009 a las 9:09. Porque el 9 es el número de la suerte en Tailandia. La superstición convertida en celebración oficial. Poco importa que Tailandia no se rija por el calendario occidental -ahora estamos en el año 2558- y que hasta hace media década los meses no fuesen los de nuestro calendario occidental. La idea es celebrar cualquier superstición y sacar las banderas y las canciones a la calle. Foto: Richard Barrow.

La educación escolar en Tailandia se basa en memorizar y memorizar, nunca en la creatividad. Se rinde pleitesía a quienes están en una jerarquía superior y se agobia a los niños con sesiones maratonianas de más de ocho horas en el colegio. No faltan las clases de danza tradicional y modales tailandeses. Los resultados académicos no son muy notables.

Los críticos con el país dicen que es porque a quienes mandan así les interesa. Y seguramente tengan razón. Los hijos de los poderosos no tienen problema, ya que pueden estudiar en el extranjero o en los carísimos centros internacionales. Si fuese por muchos de ellos, el país nunca dejaría de ser un fabricante de mano de obra barata. Pero, claro, no contaban con que el mundo pudiese llegar a ser global. Ni que apareciese la clase media.

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15 comentarios

  1. Pol dice:

    Interesante análisis ¡Como siempre!

    Es cierto que muchos extranjeros creen erróneamente que Tailandia vive solamente del turismo.

    Solo comentar que el turismo chino representó menos del 20% en 2014.

    Dejo el enlace donde encontrar las cifras: http://www.tourism.go.th/home/details/11/221/24331

    Un abrazo!

    • ¡Gracias por avisar del gazapo! El turismo chino no representó el 85% del total de turistas, sino del aumento del número de turistas, según un estudio de Credit Suisse. El café no había hecho efecto esta mañana cuando debía corregir el error 😉

  2. Carlos dice:

    Me comentaron (personas con credibilidad y experiencia en la industria y la exportación) que el salario mínimo hoy en día en Tailandia es algo superior al de Rumania… Yo puedo dar fe del drama que a veces nos supone encontrar personal (pagamos un 20% más del salario mínimo) para nuestra fábrica en BKK. Ya que una de las premisas es la obligatoriedad de hacer horas extras cua di la faena lo requiere (pagadas también un 20-25% por encima del mínimo). Lo de la cultura del trabajo no está muy arraigado en las nuevas generaciones … Trabajos intensos pero cortos, un puñado de bahts rápido y a otra cosa mariposa

    • Tik-Tak dice:

      Carlos….Solo una pregunta inocente.
      ¿Tú en particular; en España trabajarías por el salario mínimo interprofesional + un 25 %. Includas las horas extras que te exijan?

      A10….Sawasdee

      • Malandro dice:

        Ay, Tik-Tak, yo te diría que hoy, en Europa, mucha gente querría trabajar por el salario mínimo interprofesional. En Sapein, bastantes.
        En Alemania (Sí, sí, la Alemania de Europa, esa Alemania…) hay bastantes jóvenes que aceptan part-times por poco más que el 65% del salario interprofesional. No porque solo quieran trabajar la mitad del tiempo y no les haga falta ganar más, sino porque no se ofrecen trabajos a tiempo completo porque… no los hay!
        De todas formas, y volviendo al tema tailandés, no me dan ninguna pena. Hace un mes tuve una interesante conversación con un amigo cuyo padre tuvo hace años una conservera en Galicia que se fue a pique por la competencia marroquí y tailandesa. Decía que el que se quedó tuvo que cerrar puertas y el que se fue se salvó. Bueno, pues sintiéndolo mucho, parece que ahora les toca a ellos…. Mala suerte! Y el baht bajando…..

        • Tik-Tak dice:

          Buenas, Sir Malandro:
          De lo que se trataba en esta tema que planteo el Sr. Carlos, era…Comprobar sí todo ésto, aplicado en el mismo; “su cultura del trabajo”…“en algo difería de la Thai” que tanto le afecta (o es peor que la que critica en los demás) en temas productivos…económicos…de rentabilidad financiera.
          Independiente del Apalancamiento financiero que utilice
          Y conocer de primera mano, sí solo le interesa pagar lo mínimo y hacerse más rico a costa del esfuerzo de los más pobres.
          Es muy fácil criticar las aspiraciones de los demás, si no se dejan “explotar”.
          Pero, uno mismo (en primera persona) no está dispuesto a dejarse ser explotado.

        • Tik-Tak dice:

          Sir Malandro:
          En referencia al resto de tus explicaciones en temas laborales.
          Te lo resumiré:
          En España existe un dicho muy antiguo, que reza así…A tú Padre; no le quieras enseñar como se hacen los niños….sobran las palabras.
          Malandro…Malandrín; todo en plan afectivo y no despectivo.
          NOTA: Tailandia es un paraíso; solo para paladares exquisitos…..

          • Malandro dice:

            Perdona, Tik-Tak, pero no te pillo…
            Supongo que la salida natural a lo que plantea Carlos es más o menos, hacer las cuentas, recoger bártulos y largarse a la India, donde seguramente sí encontrará bastante gente dispuesta a trabajar por 10 y aún por 5 dólares diarios, al menos durante los próximos diez años….

  3. Tito Manzano dice:

    Muy bueno champ. Un abz

  4. inaki dice:

    Muy buen artículo, as usual, certero análisis económico. Me pregunto como otros países de alrededor (Malasia, vietnam) han conseguido economías más productivas en valor que TH, con los mismos y a veces menos recursos naturales. Sólo se me ocurre que tenga que ver con el modelo educativo como apuntas. El hecho de tener a Dios padre todopoderoso Sr Rey casi 70 años en el trono tiene tb q ver lo suyo

    Un abrazo

  5. Tik-Tak dice:

    Ay Malandro…Malandrín.
    Si todo lo que leíste no lo entendiste, muy mala cosa.
    Me recuerdas al más “Bobalicón de mis conocidos Thais” que ya hace muchos años que no veo. (dicho con el máximo cariño hacia el y ellos).
    Y dicho de paso; que es…Una gran persona; a diferencia de los Españolitos Fantasmas, Fantasmones y Papanatas, que pululan por el mundo. Independientemente del dinero que dispongan. (El dinero no te hace mejor persona, ni aporta más inteligencia….Etc. Etc.)

    Pregunta directa:
    Y a ti ¿para que te interesan los temas Thais? ¿eres funcionario y te aburres? O ¿tú mujer no te hace caso…? (esto último creo que encaja más contigo) 555
    Necesitas unas vacaciones en Asia (en solitario) quizás aprendas algo que desconoces…o no.
    ¡¡¡Y el Carlitos no responde!!!!

  6. David dice:

    ¡Muy buen artículo!

    Acabo de descubrir tu sitio y será unos de mis habituales en el futuro, estoy seguro!

    Saludos y enhorabuena.

  7. Soul Thai dice:

    He leído que uno de los mayores productores de arroz del mundo es Tailandia y aquí los chinos venden sus productos.

    El turismo siempre genera una fuente de ingresos en cualquier país, pero ningún país puede depender de un solo sector, se debe trabajar en todos los sectores para generar ingresos.

    La politica de tailandia para con los inmigrantes y los extranjeros que deseen invertir me parece que tienen una oferta que no creo que muchos empresarios lo pueden ver con un gran atractivo. Entiendo un poco la politica de proteger al ciudadano local, ya que desde afuera también existen grandes filósofos para timar las mentes locales y hacerles cambiar de parecer, pero creo que algo se podria hacer modificando la ley estableciendo que el extranjero respetara todo lo relacionado con el patriotismo tailandés, sin timar por religión,cultura o raza y pagando un justo salario a un tailandés.

    Tailandia es un país con gran territorio deberían sacarle provecho a mejorar salarios a los campesinos locales y exportar productos de su agricultura.

    Como sabemos china es uno de los territorios donde mas se exporta sus productos y de seguro casi toda la poblacion a usado o probado sus productos, los paises asiáticos tiene una ventaja de los paises chicos tiene mas territorio y ahora que cada vez hay mas problemas con el calentamiento global, creo que a los que vivimos en paises mas chicos dependemos de sus productos y mano de obra. Estas tierras tienen muchos recursos para poder generar ingresos. A veces cuando veo la estatua del buda, el también parece un tipo del campo agricultor, parece que muchos nos hemos alimentado de sus productos sin decir gracias. Jajsjjs

  1. 3 diciembre, 2015

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  2. 11 abril, 2016

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