Mentiras ‘piadosas’ y verdades ‘como puños’

La mentira en Tailandia

El bueno de Solo ya lo dijo cuando su colega Claudio pagó a una puta para que se acostase con su gordo amigo Blas, sin que éste sospechase que la de vida alegre se metía en su cama por dinero. “Claudio es hombre de mentiras piadosas y verdades como puños”. Y es que Claudio mantuvo su mentira piadosa hasta el final. Y cuando explotó zanjó el tema diciéndole a Blas que o follaba pagando o no follaba.

En el momento en que leí esta historia en Cuatro amigos -hace ya más de diez años- fue imposible que me enterase de lo que ahora me parece una obviedad. Claudio debía tener sangre tailandesa. Porque no hay herramienta que guste más en Asia que la mentira piadosa.

Mentir para agradar. Y mentir para que te sientas mejor. No es que las gentes de por aquí sean falsos. Es que no hay mejor manera de evitar el conflicto que una mentira a tiempo.

Después de la mandanga de si las muchachas de Tailandia te ven como a un cajero automático con patas, uno de los temas recurrentes entre las gentes de ojos redondos que vivimos en este lado del mundo es el de la mentira. Lo mucho que mienten los tailandeses, según se quejan por aquí.

¿Mienten tanto los tailandeses?

 

No es que mientan más… es que mienten peor

 

Farang en Pattaya Tailandia

Pattaya es un lugar al que va uno a que le mientan. Foto del archivo de Stickman.

La explicación principal a todo esto de por qué mienten tanto los tailandeses en particular -y los asiáticos en general- es la parafernalia de que los occidentales valoramos la honestidad por encima de todo y que nuestra cultura se basa en los buenos valores. Mientras que los asiáticos se escudan en la imagen exterior por encima de todo.

Si bien lo de que los asiáticos cuidan al extremo el modo en cómo se muestran ante los demás, a lo de la honestidad del occidental le veo el mismo valor que a un montón de estiércol tirado en una carretera comarcal de Soria. Los occidentales mentimos como bellacos y mentimos mucho. Sólo que no nos gusta reconocerlo tan abiertamente.

La diferencia, desde los ojos redondos de un mentiroso cuando toca, es que en Tailandia se miente mucho peor y a veces incluso en absurdidades. Mientras que en España los niños desde pequeños perfeccionan su estilo en mentir cuando en la escuela no les funciona esa excusa de “mi perro se comió los deberes”, en Asia no hace falta. Si el niño dice que el perro se comió los deberes, pues se los comió y no se hable más.

¿Significa eso que sean tontos los demás? Para nada. El profesor tailandés cuando escucha lo del perro devorador de ejercicios de matemáticas prefiere no poner en duda al niño asiático. Porque le haría perder cara. Asume que miente y evita el conflicto. Y así la mentirijilla pequeña y tonta se vuelve crónica. Sin perfeccionarse.

 

El farang, siempre con miedo a que se la cuelen

 

Mercado de pescado en On Nut Bangkok

En los mercados locales no intentarán dártela con queso. Sólo que te mirarán raro como a un queso francés.

 

En el momento en que llega el farang y se encuentra con tanta mentira piadosa es cuando se arma el belén. Porque tan lejos de casa uno tiene miedo de que le engañen. Y si encima le engañan de forma tan dantesca uno se cabrea. Lo mejor del caso es que, para mí, el occidental miente tanto como el tailandés. Sólo que o miente mejor, o el tailandés le deja mentir, como suele hacer con los suyos.

El colapso llega cuando un muchacho o una muchacha de redondos ojos ve al hombre o mujer local que se la intenta colar, sonrisa mediante. Situaciones dantescas se dan muchas:

Una amiga me llamó desesperada desde el teléfono del trabajo cuando su móvil se cayó dentro del lavabo. “Luis, tú que sabes de electrónica, ¿que debo hacer para recuperar mi iPhone?”, me pregunta ella. Le explico que ponga su terminal dentro de un envase de arroz y lo deje ahí apagado 48 horas.

Al día siguiente me escribe en Facebook y me dice “gracias por tu consejo, mi teléfono está en arroz, ahora te escribo desde Facebook en lugar de Whatsapp porque estoy en el ordenador”. Y me aparece al final del mensaje “Enviado desde iPhone”.

Como aquel día no estaba para guasas, le digo que la próxima vez que me pida consejo que lo haga porque realmente le importa lo que le digo. Y me dice que no lo entiende. Le explico que sé que me escribe desde el iPhone. “¿Por qué dudas de mí?”. Entonces le envío una captura de lo que sale en mi pantalla. Y me jura y perjura que ha de ser un error de Facebook.

Al final, se cabrea y pasa de las mentiras piadosas a la verdades como puños. “Vale, lo reconozco, soy una adicta al teléfono y no puedo pasar un día sin él, pero tú tienes el mismo problema y eres un enfermo que estás todo el día conectado“.

Lo mejor del caso es la gran tontería que suponía todo eso. ¿Es necesario que le mientan a uno en una chorrada así? No había nada que ganar o perder. Si quieres usar tu móvil es tu riesgo a perder tu móvil, no hace falta que me mientas en algo tan tonto.

Pero tiene un sentido para el tailandés. No quiere que pierdas cara al demostrarte que no te hizo caso. Y como es una mentira sin importancia, que no va a cambiar nada tu vida o la suya, pues toma ese camino.

Sin duda alguna, donde más mentiras se ven es en el asunto amatorio. Aquí se encuentran las más bizarras mentiras. Y a veces, mejor que no desenmascares dicha mentira, porque te expones a peores consecuencias:

Un muy buen amigo lo dejó con la novia con quien compartió vida durante dos años. Pero pasan unos meses y vuelve a contactar con ella. Intentan verse. Él sabe que ella ha intentado algo con otro, pero ella afirma que ya ha dejado al recambio. Que está totalmente soltera. Quieren ver si pueden empezar de nuevo.

Una noche, ella le dice que se encuentra mal. “Me encantaría ir a cenar contigo, pero estoy con tos y me duele la cabeza. Mejor mañana”. Y él no piensa mal de ella.

Al cabo de unas horas, otros amigos nuestros van al cine. Y se encuentran a la ex novia sin tos ni fiebre en la cola. Acaramelada con su nuevo chico, el mismo que ella había dicho haber dejado. Y mis amigos, pillos como buenos españoles, le hacen unas cuantas fotos a lo paparazzi, que luego envían al afectado.

Esto fue hace un año. A día de hoy, la ex novia ya para siempre sigue negando el hecho. “Eres un acosador, seguro que contrataste a un detective. Aquella noche estaba enferma y no quedé con él, esas fotos serán trucadas”. Ni siquiera las fotos incriminatorias sirvieron. Ella sigue en sus trece. “Eres un acosador y yo no te mentí”.

 

La mentira muchas veces necesaria

 

Clases sociales en Tailandia

Donde nazcas o el dinero que tengas pueden marcarte en Tailandia. Pero sea la clase social que sea

 

Pero más allá de estas cómicas situaciones, hay momentos en los que desgraciadamente la mentira es más que necesaria. Es una pena, pero mientras que en España nos hemos quitado -más o menos- los estigmas personales ligados a los orígenes de una persona o a situaciones personales como el ser madre soltera, en Tailandia no es así.

El color de tu piel. Tu dinero. Donde naciste. La educación que recibiste. La familia que te educó. El apellido que luces. Los trabajos en los que has estado. Todo forma una imagen de ti y condicionará quién eres de cara a los demás. Si luego hay otros condicionantes como ser madre soltera o un hijo bastardo, tu vida puede ser un infierno de cara a los demás.

Está cambiando esta situación, pero estamos en Asia y aquí la imagen exterior y material que tenemos aún pesa demasiado. Es por eso que muchas chicas fantásticas y maravillosas, pero con alguna tara de cara a la sociedad tailandesa, acaban casadas con extranjeros.

 

Demo Thong Lor

La vida es más fácil si te toca vivir en la cara agradable de Tailandia. Con dinero, buena posición, piel blanca y mejor apariencia. Así cualquiera lo tiene fácil…

 

Ante estas situaciones, mentir es la mejor opción. Porque, al fin y al cabo, mentir sobre la familia de donde procedes o si naciste en una provincia u otra no afecta a lo que tú aportes al resto del mundo. No vas a trabajar mejor o peor si tu jefe piensa que vienes de buena familia o descubre que eres bastardo. Pero sí puedes obtener un mejor cargo en su empresa si cree que tienes un apellido de renombre.

Lo explica muy bien Angella, mujer tailandesa a caballo entre Australia y su país, cuando habla de la mentira acerca de tus orígenes.

Un gran tipo y mejor amigo tailandés reconoció hace poco en su Facebook que es originario de un pueblo de Isaan, la zona más pobre de Tailandia. Lo hizo cuando un familiar muy cercano se murió y fue a llorar su pérdida al pueblo donde se conocieron sus padres. Durante treinta años, mi amigo no quiso decir nada acerca de su origen fuera de Bangkok.

¿Por qué? Básicamente, porque forma parte de las altas esferas de la sociedad, donde no todo se mide por cuánto tienes, sino también por el lugar de donde eres. Él siempre dijo que era de Bangkok. Que su familia era de la capital. Y esa mentira -junto a la fortuna que la familia amasó a base de trabajo duro e inversiones varias- fue la que le permitió en la escuela que no le mirasen mal y fuese uno más de ellos.

Ahora, tras estudiar un máster en Estados Unidos y tener un puesto importante en Bangkok donde ha demostrado su valía a base de sudar tinta tailandesa, no le importa decir que viene de un pueblo pequeño y pobre perdido en la periferia. Y a nadie le importa un carajo, porque ya ha demostrado su valía.

Lo mismo pasa con muchos actores y actrices. O con las ladyboys que triunfan en el mundo del espectáculo. No les importa reconocer que mintieron durante años para poder estar ahí. ¿Es eso malo? No lo creo. Al fin y al cabo, sus orígenes no influían un carajo en sus acciones. Y por muy duro que resulte, en Tailandia las apariencias importan más que cualquier otra cosa. Los occidentales lo sabemos bien.

Eso sí, las mentiras piadosas que los farangs tenemos que soportar, no hay duda, siguen siendo un dolor de muelas imposible de remediar.

 

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13 comentarios

  1. Davidsm dice:

    Ya veo que te acordastes de poner un post acerca de las mentiras de las thais , estoy totalmente de acuerdo con que tambien los occidentales mentimos pero no tanto en el dia a dia o en la lucha de mantener la clase social , lo de las fotos me ha pasado algo parecido y ni con esas, y ya cuando aprendes del tema mentiras pues ya ni se lo replicas para que no pierda la cara. Ahora para terminar te dejo una pregunta que va con el tema.Crees que las Tailandesas con carreras universitarias mienten menos que las chicas que son peluqueras , camareras o trabajan en una tienda de zapatos por ejemplo?

  2. A mí lo que me parece es que el problema está en la “mentira pequeñita” para no hacerte daño. Del estilo “me he ido a comer un helado cuando tenía que estar trabajando pero como no quiero que pienses que no trabajo mucho pues no te lo digo”. O de irse a tomar una copa una noche con amigos -lo más normal del mundo- y no decirlo al novio para que no sufra.

    La mentira, si es pequeña y “justificada”, en Asía no se ve mal. En Japón se miente muchísimo, por ejemplo.

    Y lo que preguntas… pues no sé, creo que como todo en la vida, quien tiene estudios y experiencia miente mejor, pero no tiene por qué mentir menos. ¿Cómo lo ves en tu experiencia?

    Lo dantesco es una situación como que pilles a alguien con fotos y todo… a veces es mejor dejarlo correr en este lado del mundo.

  3. DavidSm dice:

    Cuando le echas tiempo y le das vuelta al coco te das cuenta de que su politica de enseñar lo bien que le va con su nuevo movil, el fajo de billetes, los trajes o ropa que compran va unido de la mano de mentirijillas o mentiras para embellecer la fachada.
    Como digo yo, vaya manera de complicarse la vida y todo por el que dirán de todas maneras ya he aprendido a no meter el dedo en la llaga.
    Lo de las chicas con carreras lo digo porque para mi no se complican tan facilmente me refiero hasta lo de mentir hasta para ir al baño, tienen trabajos con mayores ingresos y no tienen la palabras money en la boca 24 horas. Y no se por que pero suelen tener vida mas recojidita que las del resto, es que hay muchas que salen casi todos los dias y al final de das cuenta que es que o son lumis o van a la caza de fortunas sin ninguna duda.

    • En Levels tienes cada noche a muchas mentirosas en potencia que quieren ir de adineradas, con su vestido bonito comprado en Platinum y con suerte armadas con un iPhone y un bolso Louis Vuitton que a saber cómo consiguieron. Las mismas que van de adineradas, pero en seguida valorarán a todo el mundo y sobre todo valorarán lo válido que eres tú en función del dinero. Pero eso ya es otra historia y de esas hay que huir como del cáncer. A menos que busques una historia de una noche y jugar a su juego para luego desaparecer, claro.

      Ese tipo de chicas juegan su propia liga y su abanico de mentiras se relacionan con lo que quieran sacar a sus farangs. Son esas con las que te vas a cenar y te hablan del dinero que tienen, pero cuando hay que pagar esperan que saques tú los bahts. Las que te dicen que no tienen a nadie, pero no paran de llegar mensajes y hacen visitas al baño “sospechosas” para hablar con alguien. Las que un día te dicen que tienen un muy buen amigo holandés/americano/inglés/farang que, si bien es muy mayor, es “muy buena persona” y les ha ayudado mucho.

      En cambio, las que tienen buenos ingresos no son así, aunque no creo que tenga mucho que ver con la mentira. Y por buenos ingresos me refiero a un dinero que les dé para tener sus gastos cubiertos y vivir como quieran. Esas son las que pagan su cena y te dicen que ellas no necesitan que nadie las mantenga. Las que te llevan de fiesta con sus amigos y amigas, a tomar algo al chiringuito que hay en su barrio. Las que cuando están contigo no necesitan usar su móvil. Y que tienen un trabajo del que están orgullosas. Ya cobren 20.000 o 200.000, esas pueden soltarte alguna mentirijilla o no, pero al menos no te mienten en lo que realmente importa: que el tiempo que te dedican es porque quieren estar contigo y no te consideran un posible activo material.

      Lo de enamorarse es algo que no tiene que entenderse con la racionalidad, pero de una chica que sale cuatro días a la semana y tiene un trabajo confuso, que no tiene estudios superiores pero curiosamente habla siempre en inglés, cuyas amigas están todos con extranjeros que las mantienen… pues mucho cuidado.

      Algún día podríamos hablar de todas las chicas con novios esparcidos en Europa y sobre todo en Singapur y Japón que reciben de 20.000 a 40.000 bahts de sus novios extranjeros, y que luego se gastan esos bahts con chavales jóvenes a los que a veces hasta mantienen. Esas sí que son mentirosas profesionales.

  4. Aaron dice:

    Es que no hay mejor manera de evitar el conflicto que una mentira a tiempo. Esta frase creo que se aplica hasta en nuestros países. Si el Tailandés miente para no entrar en conflicto, no me parece mala idea y que se acepte una mentira como la del perro que se comió mis deberes y el profesor acepte eso. Me parece bien. Pero lo de la mujer en el ordenador/ IPhone, me parece una gran chorrada.
    La chica que estaba en el cine, eso si es una gran cagada………. Pero bueno creo que ese ejemplo pasa en todos lados.

    • EspañolVietnamita dice:

      No conoces a los asiáticos, al menos a los de Vietnam, y por lo que veo en Tailandia también. Esa foto y la historia es cierta 100%. Aquí los pillas mintiendo y ellos esperan que el otro no diga nada, pero los occidentales siempre preguntan: ¿por qué? Y, justo como esta chica, empiezan a apilar mentiras una encima de otra para no perder la cara. Eso sí que es perder la cara, que te pillen y en vez de agachar la cabeza no pidas ni disculpas. Es absurdo a más no poder, pero lo hacen *todos y cada uno de ellos*. Cinco años en Vietnam y nunca me acostumbraré a eso. Ah, y la palabra de un vietnamita, no vale ni nada. Es decir, menos que eso. Yo me iré de aquí ya en no mucho. Los japoneses mienten, pero tiene mucho más sentido: no proyectar negatividad y luego lo respetan en colectividad. Aquí esto es un miente y luego haz lo que puedas y sálvese quien pueda.

      • Aaron dice:

        Si puede ser que no las conozca muy bien…….. pero por eso puse el ejemplo de el perro que se comió los deberes y la otra del iPhone. Debe ser una situación frustrante, pero a la vez chistosa y si eres inteligente que tu prefieres una que te las haga bien y no te des cuenta u otra que no sepa como decirlo?? Prefiero la del iphone por que así mas rápido me busco otra y evito después el chichi y toda la mierda que podría venir. Así que prefiero una tailandesa, por que en occidente se miente muy bien y puedes quedar hasta la mierda.

  5. Duende dice:

    Hay una notable excepción en el arte de mentir en Asia, se trata de Corea del Norte. En ese país, si no sabes mentir y fingir devoción por el líder y por el régimen, tu vida dura bien poco. Por lo que allí sí que saben mentir, aparentar y disimular. Y es que les va la vida en ello.

  6. EspañolVietnamita dice:

    Vivo en Vietnam. Comportamientos idénticos. No se si mienten más. Lo que tengo muy claro es que mienten en cualquier situación y eso está muy feo. Siento decirlo, pero, aparte de mentiras, al menos en Vietnam, vale más la palabra de un occidental que la de un vietnamita 500 veces.

  7. Hola saludos desde Madrid, he conocido tu blog por los youtubers de geek and the friki en la entrevista que te hacen. Me ha parecido una charla muy buena y amena. Tu blog, el cabrón engancha bastante asi que en mi ratejos le echare unas lecturas. Ánimo que estas haciendo un gran trabajo.

  1. 7 febrero, 2014

    […] servicios y puedes decir con orgullo que eres de Bangkok. Aunque tu familia sea del sur del país, tú mientes como buen tailandés y dices que sois de Bangkok. En cambio, quien nace en Isaan, el noreste del país donde más arroz hay y el lugar donde la […]

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