Posible tongo en las urnas, ¿y cómo queda el patio tras las elecciones?

Elecciones Tailandia Prayuth

El mes pasado, entre copas, me vi compartiendo risas y mesa con Khun Meaw, la curiosa dueña del grupo Hillary en Bangkok. La misma empresaria que es propietaria de la mayoría de bares importantes en los alrededores de Nana Plaza. Poco después, el entrenador de Mike Tyson, que había venido a la ciudad invitado por ella, se acercó a nuestra mesa y bromearon sobre las correrías del chico dinamita en sus visitas a Bangkok. “Eran viejos tiempos”, dijo ella. Luego propuso que nos hiciéramos unas selfies y llegaron más cervezas.

Siempre que veo a la incombustible Meaw aprovecho la ocasión para preguntarle lo mismo, y ella ya esperaba que le atosigara con ello. ¿Y qué hay de la reapertura de Climax? Ella, tan profesional como siempre, me dijo una vez más que “no era el momento”. Pese a ser la dueña de la mitad de los bares importantes en la zona central del turismo de noche en Bangkok, veía como un asunto muy peludo lo de reabrir aquel tugurio que a tantos gustaba. Al final, se escabulló con la misma excusa que usa siempre.

—Solo me plantearé volver a abrir Climax si los militares no ganan las elecciones.

En aquel momento no se había lanzado siquiera la candidatura de Prayuth Chan-ocha, el primer ministro no electo que casi podemos decir que ganó el pasado domingo las primeras elecciones siamesas tras el golpe de Estado de 2014. Pero Meaw, igual que casi todo el mundo que lleve algún tiempo por estas tierras, sabía que el golpista que se hizo con el poder hace cinco años quería montar una pantomima electoral para anquilosarse en el poder. Y eso es negativo para ella y también para muchísimos más.

Tres días después de las elecciones en Tailandia, aún no tenemos resultados definitivos y no los habrás hasta mayo. Sí que parece haber constancia de pucherazo y huele a que hay muchos votos amañados, por lo que todo apunta a que Prayuth se mantendrá en el poder. Y eso, ¿cómo afecta al país?

Estos días, muchos dicen que podría haber algún tipo de levantamiento popular. No lo creo. Otros, opinan que algo cambiará en tierras siamesas para mejor. Desgraciadamente, también lo dudo. E incluso los hay que afirman que es bueno que el dictador se mantenga en el poder por eso de la estabilidad. Al fin y al cabo, él mismo lo avisó dos días antes de abrirse los colegios electorales. Si Tailandia quería “paz y orden”, lo necesario era votar a los militares. Como susurrando que, si no ganaban, volvería el ciclo de los golpes de Estado.

Bajo esa cortina tras la que muchos esconden su opinión -la de que es positivo que el país esté en manos de los militares para evitar altercados en las calles- también se tapan trapos sucios, además de muchos problemas para el país y hasta para los extranjeros. Muchísimos. El ejemplo de Climax y los bares del grupo Hillary nos sirve para visualizar algo casi cómico, pero el país tiene mucho más de lo que inquietarse que de asuntos menores como los de la noche de la capital. Y sin embargo, dudo que se llegue a una situación de alzamiento popular como la que se vivió en 2010.

 

¿Quién gana y pierde en las elecciones de Tailandia?

 

Elecciones en Tailandia

Al colegio electoral que hay en el distrito donde vivo se acercaron muchas personas mayores. La participación entre los jóvenes no fue tan elevada en los comicios, hecho que inquietó a muchos jóvenes que esperaban poder darle la patada a Prayuth.

La estrategia de la Junta militar para aferrarse en el poder fingiendo unas elecciones fue exitosa, si bien dio una imagen de desastre manifiesto. Como ya comenté en este extenso artículo sobre cómo iban a ser las elecciones en Tailandia, el partido ultra-monárquico y militarista, Phalang Pracharat, partía con ventaja. La Comisión Electoral había sido nombrada a dedo por los militares y la nueva Constitución redactada por los mismos generales. ¿Qué podía irles mal?

Básicamente, lo que podía torcerse es que los militares no tienen un apoyo mayoritario en el país. Solo en Bangkok y en alguna otra región logran engatusar al electorado con holgura, siempre con la premisa de que son los garantes de la monarquía y esgrimiendo la amenaza de que, si gobiernan otros, el caos puede regresar a la ciudad.

En la capital aún se le tiene una tirria extrema a los de Thaksin Shinawatra, los rojos que representan a la periferia y que siempre ganan las elecciones. Hace casi nueve años, sus votantes quemaron el centro comercial más grande de la ciudad y sitiaron la capital, un asunto peliagudo que muchos aún no les perdonan. Por ese motivo, muchos viejos votantes optaron por la papeleta de Prayuth el pasado domingo.

Y sin embargo, el partido que parece haber ganado las elecciones -porque aún no se ha hecho el recuento oficial de votos- es Pheu Thai, el de los rojos. Y eso que no se pudieron presentar en muchos distritos debido a que los militares, otra vez ellos, cancelaron su segunda marca, la formación Thai Raksachart. Tras los de rojo, los recién llegados y reformistas de Future Forward obtuvieron un resultado espectacular para ser sus primeras elecciones.

Tanwarin Sukkhapisit

Por primera vez en la historia, una transexual será diputada. Fue primera de lista en un distrito ganado por Future Forward, partido muy comprometido con los derechos LGBT. Tras conocerse el hito, ella afirmó que “en la sociedad tailandesa nos preocupamos demasiado por los genitales”.

La sorpresa de la jornada la dio Bhumjaithai, el partido de la marihuana. Gracias a las promesas que ofrecieron a los granjeros, centradas en que plantar maría recreativa les haría ricos además de felices -una felicidad más palpable que aquel eslogan de Prayuth de montar un golpe de Estado para “devolver la felicidad al pueblo”-, fueron la cuarta fuerza con más de un 11% de los asientos parlamentarios. Curiosamente, los fumetas pueden tener ahora la llave de la gobernabilidad en Tailandia.

Sin embargo, el juego sucio de los militares y su Comisión Electoral puesta a dedo fue tan flagrante que hizo sonrojar hasta a los propios votantes tailandeses. Ya no es que partan con ventaja y las cartas marcadas, es que el pucherazo fue totalmente visible. ¿Algunos ejemplos?

  • Más de tres millones de votos, cerca de un 6%, se declararon nulos por haberse dañado al introducirse en las urnas. Ahí es nada.
  • Los votos recogidos en Nueva Zelanda de los residentes en el extranjero fueron anulados porque llegaron tarde en el avión para ser contados.
  • Durante la noche del domingo, los votos de Pheu Thai se iban misteriosamente en los paneles televisados en directo hacia el partido de Prayuth.
Militares votando en Tailandia

A los militares se les hizo ir en masa a votar. Ya se pueden imaginar qué papeleta les tocó escoger.

  • La forma en que se contabilizan los votos es desconocida incluso para los que contaban los votos. El principal representante de la Comisión Electoral, preguntado acerca de la extraña forma de contar papeletas y repartir escaños, dijo que no sabía bien cómo se realizaba el conteo y que no tenía la calculadora a mano para explicarlo.
  • Se vio en televisión a militares obligando a los cadetes a votar por Prayuth y a alcaldes metiendo el hocico en la zona de voto secreto de las gentes de su pueblo para que marcaran la casilla del dictador.
  • En un distrito donde habían ganado los monárquicos y militaristas de Phalang Pracharat se demandó un recuento por parte de Future Forward y se vio que, curiosamente, hubo más votos entregados que número de votantes en el censo.

El asunto de los distritos que alcanzaron más votos que posibles votantes fue una constante toda la noche. Como en Sukhothai, donde un 218% de los votantes ejercieron su derecho. Eso sí es una participación arrolladora. Por eso se habla de juego sucio y desde la comunidad internacional se comenta que los resultados no se considerarán válidos. Los ojeadores internacionales -que no fueron invitados pero se presentaron- dictaminaron que no fueron unas elecciones justas.

Pero, ¿cómo es posible que aún no sepamos quién será el próximo dirigente de Tailandia? Cuando el viernes se alcanzó el 93% del escrutinio, se paró el recuento. Se había hecho evidente la mano negra y la Comisión Electoral dijo querer esperar hasta el día siguiente. El lunes, dijeron que la culpa de la mala imagen de las elecciones la tenía la prensa y que los resultados definitivos se entregarían en mayo. Y que todo había sido limpio y profesional. Han amenazado con plantear la opción de cárcel para aquellos que compartan artículos periodísticos en redes sociales donde se diga que hubo juego sucio en las elecciones.

En el sudoku electoral siamés había otro dato que no cuadraba. Los rojos tenían una amplia mayoría provisional en asientos -a falta del escrutinio definitivo-, pero el mayor número de votos estaba en manos de los de Prayuth. Unos 7,9 millones de votos logró Phalang Pracharat y unos 7,5 Pheu Thai. La Constitución redactada por los militares dice que el partido con más asientos parlamentarios tiene prioridad para formar coalición, pero el aún primer ministro no electo se salta sus propias leyes y dice que él tiene la primera palabra para formar Gobierno.

A modo de actualización, la Comisión Electoral ha presentado unos resultados al cien por cien de votos escrutados, a falta de que en mayo se den los escaños definitivos. Y a los pocos minutos de lanzar dichas cifras, la misma comisión ha tenido que retirar el resultado porque no se correspondían con los ofrecidos el domingo. El pucherazo se hizo claro y vuelven a culpar, nuevamente, a los medios de comunicación de señalar los errores de cálculo. Parece ser que la calculadora era realmente necesaria, porque de repente las cifras de participación crecieron tanto que han aparecido casi cuatro millones y medio de votos más de la nada.

 

Una coalición débil frente a un posible golpe de Estado

 

Coalición Tailandia

Gráfico realizado por Khaosod English. A la izquierda, la coalición que han formado los ‘rojos’ y que denominan pro-democracia. En azul, los de Prayuth y los casi extintos demócratas. En gris, los de la marihuana.

Aunque los resultados aún no son definitivos, las fuerzas contrarias a la Junta militar han decidido mover ficha. Si las previsiones se cumplen, Pheu Thai se juntará con otros seis partidos para formar una coalición contraria a los militares. Estarán incluidos partidos nuevos como Future Forward y también New Economy, que se hizo popular con un discurso muy racional durante las pasadas semanas. Entre los siete sumarían 255 de 500 asientos.

Al otro lado, Prayuth cuenta con 124 asientos de 500 previstos, a los que se sumarían los del mal llamado Partido Demócrata, el gran derrotado en los comicios que, si bien dijo que no pactaría con Prayuth, sus dirigentes ya se han bajado los pantalones. Pasó de ser segunda fuerza en los anteriores comicios a quedar por detrás de los fumetas. Los de la maría, de momento, siguen colocados ante su abrumador resultado y aún no han dicho nada sobre coaliciones, mostrarán sus cartas más adelante. Se rumorea que Phalang Pracharat les ha ofrecido unos pocos miles de millones de bahts para que se unan a Prayuth.

Esta nueva coalición ha enervado a Prayuth y a su partido, ya que no saben perder y ven antidemocrático el frente anti-militarista. Les cabrea muchísimo que en prensa se llame pro-democráticos a sus contrarios y se cuestionen sus prácticas electorales.

Sin embargo, todo esto seguramente acabe siendo papel mojado. Hasta mayo quedan muchas semanas y el recuento de votos puede manipularse tanto cuanto se quiera. Además, no olvidemos el gran as en la manga de Prayuth: tiene a un senado con 250 parlamentarios puestos a dedo y todos ellos son leales a los militares. A la hora de elegir al Primer Ministro, esos 250 se sumarán a los 500 electos. Prayuth solo necesitaría 126 votos de 500 para pasar de primer ministro no electo a electo, ya que el senado lo elegirá sin titubear. Sin importar si antes se ha formado un Gobierno liderado por Pheu Thai o no.

La solución aportada por las fuerzas pro-democracia, además, será totalmente endeble. Los rojos tendrían que liderar una coalición débil frente a una Constitución que puede invalidarlos en cualquier momento y un senado que tumbará toda decisión. Por otro lado, Pheu Thai tampoco han sido históricamente los buenos de la película, más bien solo los populistas. Cuando Yingluk Shinawatra ganó en 2011 se ofuscó más en la amnistía para su hermano Thaksin que en limitar el poder militar que podía regresar el país al ciclo de los golpes de Estado. Le pudo más una política casi patriarcal de tintes populistas que otra centrada en mejorar la situación del país.

Todo apunta a que los militares seguirán en el poder. Si no logran sobrepasar este escollo electoral, siempre pueden cumplir sus amenazas y volver a protagonizar otro golpe de Estado. Por la paz y el orden. Por las tradiciones. Y para que todo siga igual.

 

La impronta de los militares, ¿qué ha cambiado en cinco años?

 

Phalang Pracharat

Un acto de campaña de Phalang Pracharat. Foto: AP.

Muchos extranjeros me dicen que no les importa la política de Tailandia, aunque para los militares siameses ellos sí que importan demasiado. Otros afirman que con Prayuth la estabilidad es real y que la paz en las calles se ha fortalecido. Y eso es cierto, pero a base de represión, lo que poco compensa. ¿Por qué en 2010 sitiaron los rojos el centro de Bangkok y quemaron Central World? Pues porque los militares habían puesto a un gobierno afín a ellos en el poder e ilegalizado a quienes los votantes habían elegido.

Analizar lo que ha cambiado en Tailandia con el paso de Prayuth Chan-ocha daría para otro artículo muy extenso. La economía se ha visto bastante dañada, la libertad de expresión se ha suprimido notablemente, los valores tradicionales se han radicalizado y las minorías han perdido voz y voto.

Los militares representan el bloque más conservador de Tailandia, centrado en el nacionalismo y la defensa de la monarquía. También enarbolan las costumbres más recalcitrantes, el mismo Prayuth afirma que las mujeres han de quedarse en casa y dedicarse a los hijos y el hogar. Pero, ante todo, quieren que todo siga igual y que las élites del país mantengan su impunidad.

Tailandia está considerado el país más desigual del mundo, en el que un 1% de la población posee el 70% de las riquezas del país. Y eso es sorprendente en un territorio con una gran clase media y muchísimos emprendedores, donde las diferencias no se palpan como ocurre en territorios como Filipinas o Camboya, por no mirar muy lejos.

Lo que ocurre en Siam es que las élites son extremadamente ricas. Muy pocas manos amasan demasiado poder. Y los militares defienden dicho modelo tradicional, siempre con la imagen del Rey y del budismo por bandera. Apostar por el Gobierno de Prayuth es hacerlo por el mismo modelo que siempre ha existido en el país. Por la tradición jerárquica de los que están arriba y abajo.

Inmigración Tailandia

Más allá de cómo lo viven los tailandeses, también los extranjeros podemos analizar lo que ha ocurrido en estos cinco años. Y el mandato de Prayuth no ha sido muy favorable para nosotros, ya que hemos visto cómo Tailandia se convertía en un lugar mucho más complicado para los de fuera.

Normalmente, cuando un país se desarrolla se vuelve más caro y los visados más complicados. No obstante, en la Tailandia de Prayuth hemos vivido estos contrapuntos sin disfrutar de los beneficios de un país desarrollado.

La persecución contra los extranjeros es mucho mayor, con el nuevo director de Inmigración, Surachate Hakparn -apodado como “el gran chiste”- poniéndolo muy difícil a los extranjeros. En cambio, al turismo chino le han abierto las puertas. Hasta tienen su propio control de inmigración cuando llegan al aeropuerto.

La política financiera del gobierno militar es expansiva con la divisa local. A todos aquellos que visitan Siam con dinero del extranjero o a los que lo ganamos fuera nos han recortado notablemente nuestro poder adquisitivo, con un cambio del euro a menos de 36 bahts. Cuando ahora cambias cien euros en Tailandia, en comparación con cuando lo hacías antes del golpe de Estado, te ves con hasta 20 euros menos al cambio en tu bolsillo.

Con la fortísima entrada de capital chino y el país centrado en el sector inmobiliario para captar divisas, además, los precios se han multiplicado. Ya no hay platos de arroz a un euro y el tren aéreo cuesta más caro que viajar en el metro de Barcelona. Por suerte, los taxis siguen siendo baratos.

Tailandia continua siendo un país fascinante, pero muchos de los que llevan tiempo por aquí se quejan de estos problemas. Yo sigo reafirmando que Bangkok es una ciudad espectacular para vivir. Vale, el precio de salir de noche se ha doblado, pero la capital siamesa sigue siendo el sitio en Asia donde más apetecible me parece que es la vida si te gusta un poco la aventura. Se come fantásticamente bien, todos los días pasan situaciones descacharrantes y uno aún puede vivir algo que merezca la pena por estos lares.

Y para los que me preguntan si existirá algún problema tras este resultado electoral, yo les digo que no dejen de venir a Tailandia. Cuando ha habido conflictos siempre han sido muy localizados y creo que, en este caso, los siameses asumirán lo que venga de la manera más estoica. Aunque no puedan reabrir las discotecas como Climax.

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8 comentarios

  1. Malandro dice:

    Ah, Maestro! Eres nuestro Hemingway en Siam! Pero no te la juegues tanto, hombre, que como te exilien, nos vamos a quedar sin ningún enlace que nos tenga al día de lo que ocurre en el Hillary…. En fin, en el peor de los casos, siempre nos quedará Camboya. O Filipinas….
    Un abrazo, Maestro! Y gracias por tan excelente trabajo periodístico!

  2. Nico dice:

    Pero si tan claro es el pucherazo y lo dicen hasta los observadores interncionales, no puede pasar nada que les obligue a plantear unas nuevas elecciones??? Esta claro que los militares al fin y al cabo si no estan en el poder y lo quieren se marcan un golpe de estado y listo, pero entonces para que hacen elecciones? para quedar bien?? al final todo el mundo acaba viendo que es una pantomima y quedan peor que con un golpe de estado, quedan como autroitarios, corruptos, tramposos y ademas lo ve todo dios y la comunidad internacional… Saludos

  3. Para muchos, el pucherazo es evidente. Ya están arrestando a internautas que comparten artículos que denigran la imagen de la Comisión Electoral y, curiosamente un día después de haber anunciado Pheu Thai el frente pro-democracia, muestran los resultados escrutados al cien por cien -a falta de la confirmación definitiva en mayo- que quitan la mayoría en asientos a dicho frente. A la vez que las cifras no coinciden y aparecen millones de votos nuevos, además de haberse invalidado demasiadas papeletas. Por eso en muy poco tiempo la Comisión eliminó dichos resultados y volvió a hablar de mayo.

    Los estudiantes ya están firmando peticiones para invalidar las elecciones, la comunidad internacional avisa que estos resultados no son válidos, pero las nuevas generaciones se quejan de que las personas de edad avanzada ven como correcto un Gobierno militar, ya que favorece el nacionalismo y la figura de la monarquía, seguramente todo quedará igual. No olvidemos que Tailandia es un país extremadamente nacionalista.

    En mi opinión, lo que buscan los supuestos ganadores es que tanto fuera del país como dentro se olviden de los problemas electorales y en un periodo relativamente corto lo único que cuente sea que es un Gobierno electo. Los tailandeses, al fin y al cabo, asumen todo tal y como les viene con suma fortaleza.

  4. jaume dice:

    Como siempre una detallada explicación desde un punto de vista unico de todo que sucede en ese maravilloso pais..gracias crack

  5. Carlos dice:

    Una vez más, un excelente artículo diciendo grandes verdades. Buen trabajo Luis.

  6. Miguel dice:

    Estaba claro que estás elecciones iban a ser una farsa , en mi opinión desde el momento en que se redactó la Constitución que daba clara ventaja al partido de los militares en los comicios. Lo que no entiendo demasiado bien es cómo los Tailandeses la apoyaron. Acaso no sabían que ese sistema no era democrático?. Lo único que se me ocurre es que los militares también amañaron ese referéndum para que la Constitución fuera aprobada con el fin de preparar la alfombra roja al partido de los militares para poder gobernar

  7. Aaron dice:

    jejejejej………. hoy me recorde de ti y de la pizza en Bangkok al ver un juego del Ac Milan.

    Que por cierto anda de re mal y no me extranaria que exista una corrupcion en el club por que como que no piensan bien desde hace tiempo, la administracion ya perdieron el puto derbi con el Inter que andaba cagado y el milan venia de buenas y bomb cagadonazo tremendo, las urnas tailandesas llegaron a San Siro y las apuestas se fueron a favor del inter que ni jugo con el mierdoso de icardi que es el goleador.
    Asi es el milan un militar caido que ya no mete gol como Prayuth en sus elecciones.
    Cono como extrano el militarismo milanes en Europa, ya no tienen nada de Prayuth.

    Bueno hermano que decirte de estas elecciones hasta mayo se sabra que el militarismo gano otra vez, la marihuana y la mujer hombre o la hombre mujer bueno no se como sera pero la verdad es que creo que a ese Prayuth se ve dificil que se vaya del poder, con esto de que no invitaron a los ojeadores internacionales, ya suena algo raro y el man del conteo que no tenga calculadora y no sabe como es el conteo pues imaginate ese que dira al final?
    Seria una lastima que el pais se ponga caro, eso no es bueno ni para el pais ni para el turista, el chino no gasta mucho ademas, el chino es de ahorrar y ahorrar no sabe divertirse mucho o mejor dicho no gasta mucho en divertirse. No creo que al pais le conviene depender solo de un solo tipo de turismo, creo que a eso no le conviene a ningun pais del mundo y no lo digo por los chinos, puede ser el enfoque en cualquier otro pais. El turismo es le principal motor de Tailandia deben pensar bien las cosas, si vuelven el pais caro. La gente se va ir a Cambodia, Vietnam,myanmar etc.

    Al final Siam Tailandia sera un gran pais, no importa quien gane pienso que el pais sera genial y uno de los mejores en aventura,budismo,cultura,gastronomia,mujeres y todo lo que la energia Thai tenga que ofrecer es algo que no se vive en ningun otro planeta del mundo, envolverse dentro de esa sociedad es toda una gran experiencia por el simple hecho de ser diferente a lo que uno esta acostumbrado a ver y aceptarla desde la parte espiritual hace un pais mucho mas emocionante pues la cultura thai es unica en el mundo.

  8. Juan dice:

    Pues vaya que mierda. Yo que tengo que mudarme el año que viene…:(

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